Con más de 18 mil pacientes atendidos en los 10 días
transcurridos desde el terremoto que asoló a Puerto Príncipe, el
contingente médico cubano-haitiano que allí labora ha salvado miles
de vidas de las secuelas de la catástrofe.
Yilliam Jiménez, jefa de la Brigada Médica para la Atención de
Emergencia en Haití, dijo en la Mesa Redonda Informativa de la radio
y televisión, que este colectivo es uno de los pilares más seguros
para prestar ayuda a los necesitados, el cual trabaja intensamente
en seis hospitales instalados en esa desolada ciudad.
De ellos, tres están ubicados en sitios de la capital donde los
efectos de la tragedia fueron más destructivos, y los otros tres en
áreas de la periferia que no tenían cobertura de salud, dijo la
especialista en conversación telefónica para ese habitual programa.
En total, son 657 los médicos, enfermeras y demás personal de
salud, 417 de ellos cooperantes cubanos y 240 jóvenes haitianos
-tanto residentes como estudiantes internos y de quinto año de la
carrera en Cuba-, todos ellos una gran fuerza que labora más de 16
horas diarias .
Refirió que se han realizado mil 771 intervenciones quirúrgicas,
de estas más de 800 cirugías mayores, mientras especialistas de
Medicina General Integral brindan atención primaria a la población
que se concentra en campamentos con deplorables condiciones
materiales en plazas y parques .
Jiménez explicó que en los primeros días tuvieron que trabajar en
salones de operaciones improvisados, los cuales luego se mejoraron,
con el fin de brindar una rápida atención a los necesitados.
Actualmente cuentan con 14 salones de operaciones, con 16 equipos
quirúrgicos, que permiten elevar la cuantía y la calidad de la
atención de quienes llegan en las más complejas condiciones de
salud.
Al referirse al estado de este personal médico, la directiva
especificó que todos se encuentran bien, y se adoptaron las medidas
de seguridad requeridas para esta situación.
Le decimos a los familiares de los cooperantes y a todo el pueblo
cubano que nuestro personal se encuentra en excelentes condiciones,
muy sensibilizados con la tragedia y deseosos de brindar el mayor
esfuerzo para ayudar a este extraordinario pueblo, afirmó.
Precisó que ante las continuas réplicas del sismo, algunas de
considerable magnitud, todo el contingente está bien ubicado y no
corre peligro.
Jiménez describió que es muy duro ver cómo la ayuda internacional
a los damnificados no llega a las víctimas con la prontitud
requerida, mientras el aeropuerto y las calles son patrulladas por
soldados norteamericanos y de otros países que reprimen a la
población alegando motivos de seguridad.
El ejemplo de Cuba se ha engrandecido con nuestro trabajo,
destacó la galeno, y recordó que antes de esta catástrofe natural ya
especialistas cubanos trabajaban en esa nación, luego que en 1998
comenzaran a llegar especialistas y paramédicos para socorrer a las
víctimas del huracán George.
Agregó que se construían siete Centros de Diagnóstico Integral,
erigidos y equipados con ayuda de la República Bolivariana de
Venezuela, cinco de los cuales están funcionando hoy.
Antes de concluir las declaraciones a la Mesa Redonda, Jiménez
elogió la labor del grupo de galenos y estudiantes de Medicina de
Haití que trabajan codo con codo con sus colegas cubanos.
Ellos son una fuerza que nos conmueve, su entrega es enorme para
socorrer a su pueblo, ellos constituyen una esperanza para
reconstruir esta nación y proporcionarle mejores condiciones de vida
a su pueblo, consideró.
En el programa se retransmitió el documental Puerto Príncipe Mío,
del cineasta cubano Rigoberto López, realizado en el año 2000 y que
recorre parte de la historia y la vida de esa ciudad, fundada el 13
de junio de 1749.
Asimismo, se conoció que la cifra oficial de muertos por el sismo
es de 110 mil, según el gobierno haitiano, a la vez que las Naciones
Unidas y Estados Unidos firmaron un acuerdo que especifica las
relaciones de trabajo entre las dos partes en las tareas de
cooperación y ayuda.
Informes de prensa referían de una masiva distribución de agua y
alimentos a las víctimas, aunque aún no se han destrabado los
problemas que durante estos 10 días han impedido que el socorro
llegue a los necesitados.