Haití reinició las
operaciones del puerto sólo para recibir ayuda humanitaria
internacional e intenta restablecer la normalidad en medio de dos
nuevas réplicas del terremoto de la semana anterior.
El buque francés Francis Garnier fue el primero en descargar 123
toneladas de suministros en el muelle sur de Puerto Príncipe,
severamente dañado por el sismo del pasado 12 de enero, de 7,3
grados en la escala Richter.
La terminal portuaria quedará abierta mañana al tráfico comercial
y se espera que funcione a plena capacidad en tres semanas. Sin
embargo, la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de Naciones
Unidas solicitó a los navíos que avisen su llegada para asegurar su
lugar y evitar el congestionamiento de la instalación.
Asimismo, pidió que los vuelos con cargamento indispensable para
salvar vidas sean anunciados con anticipación al aeropuerto
Toussaint Louverture ante la dificultad de encontrar un espacio
libre para los aviones grandes.
Esa organización informó que los buques pueden atracar en los
puertos de Gonaives, Miragoane y Jacmel, los cuales también
funcionan con capacidad de descarga, y las aeronaves con otros
materiales de donación tiene como alternativa la terminal de Santo
Domingo.
Por otro lado, la ministra de Comercio, Josseline Colimon
Fethiere, anunció la apertura de los bancos provinciales este
viernes mientras que en Puerto Príncipe comenzarán a operar el
sábado.
Las entidades financieras -precisó la funcionaria- también
trabajarán el domingo y algunas agencias de transferencias de dinero
reabrieron para facilitar el envío de remesas por haitianos
residentes en el extranjero a sus familiares.
Quizás hasta el 60 por ciento de la economía nacional podría
estar operando el lunes, en comparación con el 20 por ciento de la
actualidad, estimó.
Añadió que el gobierno mantendrá el estado de emergencia durante
los próximos 15 días y luego intentará volver a la normalidad.
En esta jornada, las autoridades locales comenzaron a organizar a
las personas que perdieron sus hogares a fin de reubicarlas en
campamentos con capacidad hasta para 10 mil albergados.
Varios autobuses trasladarán en los próximos días a las víctimas
hacia el sur y norte del país desde Puerto Príncipe, cuya
infraestructura colapsó totalmente ante el potente sismo.
Sólo en la principal urbe haitiana, al menos 500 mil 000
ciudadanos quedaron en las calles y han levantado 447 campamentos
improvisados en las plazas, parques, avenidas y solares vacíos.
Mientras, las brigadas internacionales de rescate excavan fosas
colectivas en una colina al norte de la capital para enterrar a
otras 10 mil víctimas.
La Dirección de la Protección Civil de Haití calcula en 200 mil
los muertos por el fenómeno, también con un saldo de 250 mil
heridos, un millón y medio de personas sin hogar y tres millones de
damnificados.
Esa institución precisó que las cifras pueden variar debido a las
dificultades que enfrentan los servicios de cooperación.
En opinión de los expertos, el número de fallecidos también
pudiera aumentar ante la aparición de epidemias por la insalubridad
en los campamentos y las heridas infectadas por falta de
tratamiento.