La cantidad de
efectivos de Naciones Unidas muertos por el terremoto en Haití
aumentó a 61 y la de desaparecidos se redujo a 180, anunció el
vocero oficial de la ONU, Martin Nesirky.
Los fallecidos hasta ahora son 24 militares, 12 policías y 25
trabajadores civiles.
La disminución de la cifra de desaparecidos obedece a que muchos
de quienes estaban en esa condición ya restablecieron contacto con
la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH),
explicó el portavoz.
Ese país caribeño fue devastado el pasado 12 de enero por un
violento terremoto de siete grados de intensidad que ocasionó una
gran destrucción de inmuebles, entre ellos el cuartel general y
otras instalaciones del contingente de la ONU.
En el desplome de la sede de la MINUSTAH perdieron la vida los
tres principales dirigentes de la misión: el tunecino Hedi Annabi,
su segundo, el brasileño Luiz Carlos da Costa, y el comisionado de
policía, el canadiense Doug Coates.
Al frente de esa fuerza, destacada en Haití desde 2004, se
encuentra ahora el guatemalteco Edmond Mulet.
Hace dos días, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el envío
a Haití de tres mil 500 nuevos efectivos militares y policiales para
la MINUSTAH.
El incremento se divide en dos mil soldados y mil 500 agentes que
reforzarán a los nueve mil hombres que integran ese contingente. El
refuerzo eleva a ocho mil 940 los primeros y a tres mil 711 los
segundos.
La decisión fue adoptada por unanimidad de los 15 miembros del
Consejo de Seguridad en una resolución que advierte sobre la urgente
necesidad de enfrentar la tragedia.
La MINUSTAH está integrada por efectivos de unos 50 países, entre
ellos Argentina, Bolivia, Chile, Brasil, Canadá, Colombia, El
Salvador, Ecuador, España, Estados Unidos, Perú, Francia, Guatemala,
Paraguay, Rusia y Uruguay.