Ante la falta de
apoyo al documento impuesto en la fracasada cumbre de Copenhague
sobre cambio climático, Naciones Unidas decidió eliminar la fecha
tope establecida para asociarse a ese texto.
El anuncio fue hecho en Alemania por el secretario ejecutivo de
la Convención Marco de la ONU para esa materia, Yvo de Boer, quien
anuló el plazo del 31 de enero fijado en la capital danesa.
Hasta ese día, los Estados miembros debían presentar sus metas
para reducir las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera y
demás acciones referidas al enfrentamiento al cambio climático.
Sin embargo, durante el mes transcurrido desde la conferencia,
solo 20 de los 192 miembros de la ONU respondieron al documento,
cuya elaboración fue obra de un reducido grupo de países encabezados
por Estados Unidos.
La anulación del plazo inicial fue justificada por De Boer con el
argumento de que la fecha tope es un límite flexible y que los
Estados no están obligados a adherirse, sino a indicar si quieren
asociarse al texto.
La decisión fue anunciada luego de duras críticas hechas por
varios países, entre ellos Bolivia y Cuba, contra acciones
registradas en la ONU a favor de la llamada declaración de
Copenhague, rechazada con fuerza en la cumbre de diciembre.
Hace dos días, el embajador boliviano aquí, Pablo Solón, repudió
que funcionarios de Naciones Unidas impulsen un texto que no es
oficial ni fue aprobado de manera legal por la inmensa mayoría las
delegaciones en la cumbre.
El diplomático alertó contra la utilización de la ONU para
validar el documento de Copenhague, elaborado por solo 29 países, y
los intentos que tratan de restringir la participación en las
negociaciones sobre cambio climático.
En el mismo sentido, Cuba rechazó una carta del gobierno danés
distribuida en la ONU en busca de respaldo al texto y consideró que
las maniobras registradas con ese objetivo tratan de legitimar por
vía indirecta un documento espurio.
Por su parte, De Boer dijo en Alemania que ahora nos encontramos
en un período de reflexión, que servirá para debatir y anunció que
en febrero viajará a México, sede de una nueva cumbre sobre cambio
climático.
No obstante, estimó que ese cónclave, previsto para diciembre
próximo, debe adoptar conclusiones para un posterior paquete legal,
una formulación que aleja aún más el acuerdo legalmente vinculante
que no pudo lograrse en Copenhague.