Los murales hacen alusión a la vida como una obra de arte, rinden
tributo a la historia y a lo cotidiano. En su conjunto las obras
ilustran tradiciones y elementos distintivos de la identidad
nacional. A juicio de Israel Tamayo, director del Taller Cultural
Luís Díaz Oduardo, en éstas ideas se resume el aporte y contribución
de un evento que en su novena edición prosigue nutriendo la plástica
santiaguera.
Se trata de una experiencia singular, en la que artistas locales
y de República Dominicana, Canadá, Estados Unidos, Argentina,
Dinamarca, Martinica, México y otras naciones unen su arte y regalan
sus murales colectivos al pueblo.
Lo esencial es la labor comunitaria, el intercambio directo con
la población, el mensaje creativo para embellecer el entorno e
incentivar el gusto estético por la vida, declaró a Granma
Omar López, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad.
El evento, que se realiza cada dos años, incluye discusiones
teóricas sobre la técnica muralista. Abre espacios a las
exposiciones personales y colectivas que como Emociones de las
Estaciones, del fotógrafo italiano Paolo Ferrera y Haití, el
vodú y la fotografía, del norteamericano Toni Savino, reflejan
los rasgos contemporáneos de la técnica.
Experiencias similares han desarrollado los pintores santiagueros
en las localidades dominicanas de Bonao y Baní, también en Le
Lamentín, segunda ciudad en importancia de Martinica.
Rituales de Resistencia, es el tema que centra la labor creativa
de InterNos 2010, y al decir de Tamayo evoca la firmeza con que los
cubanos encaran las dificultades, sus retos socioculturales. La
Escuela Simón Bolivar, la sede Mella de la Universidad de Oriente,
la Secundaria Básica Espino Fernández, varias fachadas de unidades
gastronómicas y la primaria Miguel Angel Cano, son algunas de las
locaciones donde se pintan los nuevos murales.