Por su ubicación entre la placa tectónica de Suramérica y la del
Caribe, Venezuela está obligada a preparase para encarar sismos
provenientes de un sistema de fallas que van de Oriente a Occidente.
Herramientas como la prevención, la capacitación ciudadana y el
establecimiento de una moderna red tecnológica constituyen la clave
para lidiar con semejante escenario. Según el director técnico de la
Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (FUNVISIS),
Alcibíades Molina, el país avanza hacia la consolidación y
complementación de esas medidas.
A nuestro favor tenemos las inversiones realizadas a partir de
1999 por el gobierno revolucionario de Hugo Chávez y el incremento
exponencial de los especialistas activos, aseguró en declaraciones a
Prensa Latina.
En la última década, FUNVISIS aumentó su personal de 50 a más de
120 y recibió el doble de los recursos económicos que obtuvo desde
su fundación en 1972 hasta la llegada de Chávez al poder.
De acuerdo con Molina, en la parte preventiva sobresalen la
creación de un aula sísmica y un museo sismológico, el desarrollo de
programas educativos y la ejecución de simulacros de desalojo.
También disponemos de activistas preparados en talleres, quienes
luego replican en las comunidades los conocimientos adquiridos,
agregó.
Para el funcionario, otro importante mecanismo para la
capacitación popular es el uso de sitios web y medios masivos de
comunicación.
Nuestro portal digital ofrece en tiempo real la situación
nacional, incluyendo detalles sobre los temblores, expuso.
Molina consideró significativo el balance de las medidas tomadas
para formar cultura sísmica en la población, lo cual pudo apreciarse
en eventos recientes, como el del 12 de septiembre que a pesar de su
magnitud 6,2 no dejó muertos ni grandes daños.
Aunque falta mucho por hacer, resulta indudable la mejor
preparación de las personas, dijo.
FUNVISIS cuenta con una red satelital integrada por 35 estaciones
sismológicas de banda ancha, explicó el director técnico de la
fundación.
Según Molina, la presencia de unidades en las zonas de mayor
actividad permite el monitoreo constante de todo el territorio
nacional.
En estos momentos trabajamos para garantizar la migración del
equipamiento hacia nuestro satélite Simón Bolívar, resaltó.
Venezuela también posee una red acelerográfica dotada de sensores
de alta tecnología encargados de medir movimientos fuertes del
terreno.
Más de 130 estaciones la conforman, de manera que podemos hacer
caracterizaciones para el diseño de estructuras, precisó.
De acuerdo con el funcionario, a lo anterior se suma la rápida
transmisión y procesamiento de los datos aportados por los medios
citados.
Toda esa tecnología convierte al sistema antisísmico de Venezuela
en el más moderno de Latinoamérica, comentó a Prensa Latina.
Sin embargo, no lo consideramos un patrimonio exclusivo, y prueba
de ello es el sistemático intercambio con países de la región,
acotó.
Además de la situación geográfica, los antecedentes históricos
constituyen razones de peso para garantizar una adecuada preparación
contra terremotos.
Venezuela ha sido sacudida en los últimos 200 años por
destructivos sismos, entre ellos el de marzo de 1812, con saldo de
casi 20 mil muertos, y el de julio de 1967 en Caracas, el cual dejó
más de 230 víctimas fatales, dos mil heridos y millonarias pérdidas
materiales.