.— Naciones Unidas
analizará hoy el aumento de la cantidad de militares y policías de
su Misión de Estabilización en Haití (MINUSTAH) para reforzar la
seguridad en ese país asolado por un terremoto el pasado martes.
La decisión sobre ese incremento se debatirá este lunes en el
Consejo de Seguridad, según informó desde Puerto Príncipe el jefe de
las operaciones de la ONU para el mantenimiento de la paz, Alan Le
Roy.
El objetivo es aumentar el contingente para garantizar la
tranquilidad en las calles de Haití, cuya población vive en la vía
pública desde hace seis días, cuando se registró la sacudida
telúrica superior a siete grados en la escala de Richter.
Antes del seísmo, la MINUSTAH estaba integrada por unos nueve mil
militares, policías y civiles de Argentina, Bolivia, Chile, Brasil,
Canadá, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos,
Perú, Francia, Guatemala, Paraguay, Rusia y Uruguay, entre otros
países.
La ONU reporta hasta ahora la muerte de 40 de sus trabajadores
destacados en Haití y 330 desaparecidos por el terremoto.
Entre los fallecidos están los más altos jefes de la MINUSTAH: el
tunecino Hedi Annabi, su segundo, el brasileño Luiz Carlos da Costa,
y el comisionado de policía de la ONU en Haití, el canadiense Doug
Coates.
Le Roy no precisó en qué magnitud serán incrementados los
efectivos de la fuerza de Naciones Unidas, aunque la calificó de
pequeña.
Los balances preliminares de las autoridades locales elevan el
total de víctimas fatales a 100 mil y de damnificados a tres
millones.
Durante una visita ayer a Puerto Príncipe, el secretario general
de la ONU, Ban Ki-Moon, precisó que las prioridades actuales son
salvar vidas, distribuir ayuda humanitaria (alimentos, agua,
medicinas y tiendas de campaña) y la coordinación de esfuerzos.
Ban reiteró que la ONU ocupará la dirección de esa coordinación
entre países, organizaciones no gubernamentales y trabajadores
internacionales, todo bajo el liderazgo del gobierno haitiano.