El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, definió el rumbo de la
Revolución Ciudadana: "siempre con los pobres, los jóvenes y los
pueblos ancestrales" y afirmó que nada ni nadie podrá detenerla
"porque somos más y tenemos razón y justicia."
Al concluir el acto en Ambato, provincia Tunguragua, por el
tercer aniversario de su gestión de gobierno y ante más de 80 mil
simpatizantes de todos los rincones de Ecuador, Correa llamó al
pueblo a no dejarse manipular y reiteró que "esta Revolución tiene
también rostro indígena y negro."
Calificó de irreversible el proceso de cambio y dijo que, con el
apoyo del pueblo, su principal patrimonio que es la honestidad y la
gestión orientada a beneficiar las grandes mayorías, habrá que
celebrar 10 y hasta 300 años de Revolución porque "no la para nada
ni nadie."
"Somos revolucionarios, aseveró, que estamos dispuestos a
jugarnos la vida para cambiar este país", y criticó a "la oligarquía
que habla español pero piensa en inglés" por pretender confundir a
la población repitiendo mentiras, como Maquiavelo, en sus medios de
prensa.
"Había que cambiar las relaciones de poder, por eso estamos
aquí", subrayó Correa tras recordar la voluntad del pueblo
ecuatoriano expresada en las urnas en seis ocasiones consecutivas en
tres años, la última vez con un triunfo del 52 por ciento en primera
vuelta.
Denunció la sostenida campaña de "la partidocracia", la
oligarquía y sus medios de prensa, mediante conspiraciones, intentos
de desestabilización y calumnias durante sus 36 meses de gobierno, y
recalcó que enfrentarán esa estrategia con el apoyo popular.
Lo mejor está por venir, subrayó, tras afirmar que no pueden
robarles la esperanza ni boicotear los hechos, "que están ahí", en
carreteras, puentes, aeropuertos, viviendas, educación, salud,
hidroeléctricas y, "con ello, el resurgir de la Patria para todos."
Antes, recordó con la frase "prohibido olvidar", se invertían al
año 300 millones de dólares en carreteras, mientras sólo el 2009
invertimos mil 300 millones. "La tortilla se vuelve, ahora los
pobres que antes no tenían nada están recibiendo los mayores
beneficios", enfatizó.
Se han creado 12 mil plazas docentes, dijo, y prometió que "las
escuelas públicas serán mejores que las privadas, con planes como
Aliméntate Ecuador, uniformes, libros gratuitos, internet de banda
ancha y la tecnología que necesita una educación de excelencia."
Habló de las 180 mil viviendas entregadas en tres años. "Lo que
antes parecía imposible a los pobres de la Patria: tener una villa
de cemento, hoy es una realidad", dijo y citó la duplicación del
presupuesto de salud, reflejado en la mejoría de los hospitales
públicos.
Reiteró que la Revolución continúa basándose en cuatro ejes: el
Gobierno nacional, los asambleístas (legisladores), los gobiernos
locales, y los militantes y simpatizantes de Alianza PAIS junto a
todos los ciudadanos, a la vez que destacó el apoyo en su gestión a
los productores nacionales.
Este gobierno, aclaró, propuso al mundo el proyecto Yasuní ITT
para dejar el petróleo bajo suelo amazónico a cambio de la
cooperación internacional y contribuir así a frenar el calentamiento
global, y reiteró sacarán adelante esa iniciativa, sin
claudicaciones ni infantilismos, con soberanía y dignidad.