CARACAS, 15 de enero (PL) — El presidente venezolano, Hugo
Chávez, remarcó hoy que por más poderío económico, militar y
mediático, el imperio estadounidense no podrá detener la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Pese a esa intensa jornada de contraataque imperial con todas sus
fuerzas política, militar, económica y mediática, el 2009 fue
testigo de que el antimperio (referido al ALBA) no se detiene ni se
detendrá, señaló el mandatario en un mensaje ante el Parlamento
venezolano.
En su opinión las fuerzas populares no se detienen ni se
detendrán.
A pesar de todas las campañas de terror lanzadas por los grandes
medios de comunicación y las oligarquías lacayas en todo el
continente americano, el 2009 fue testigo de victorias populares en
Ecuador, Uruguay, Bolivia y Dominica, comentó el líder venezolano.
Recordó la reelección el 26 de abril del presidente ecuatoriano
Rafael Correa; la elección el 29 de noviembre de un nuevo mandatario
en Uruguay, José Mujica; la gran victoria electoral de Evo Morales
el 6 de diciembre en Bolivia, y casi a fin de año, en Dominica, de
Roosvelt Esquerri.
El gobierno de Estados Unidos no van a poder frenar la Alianza
Bolivariana, no van a poder frenar a los pueblos de nuestra América
que han despertado, sentenció.
Asimismo evocó que el pueblo de Honduras dio además muestras de
conciencia, heroísmo y resistencia, y lo acompañaremos -dijo- en su
lucha para recuperar la verdadera democracia.
Ya el 2009, añadió, había sido testigo temprano de la gran
victoria del pueblo venezolano el 15 de febrero en aquel referendo a
través del cual se aprobó la primera enmienda de la Constitución.
"Nosotros los pueblos no nos detendremos, mientras más ataque el
imperio, más fuerte será el contraataque de los pueblos", recalcó.
Según Chávez, el peso de los acontecimientos despejó las dudas a
quienes se habían hecho ilusiones sobre el presidente
norteamericano, Barack Obama.
En ese sentido refirió que Washington estuvo detrás del golpe de
estado en Honduras el 28 de junio del año pasado, y maniobró para
acordar con el gobierno de Colombia la presencia de efectivos
estadounidenses en siete bases militares en ese país.