Al menos seis presuntos miembros de la red Al-Qaeda murieron en el
norte de Yemen tras un ataque aéreo del ejército, mientras el
gobierno aseguró haber recuperado el control de la localidad de
Jabal Al-Dukhan.
Un agente de seguridad yemenita señaló que dos carros en los que
viajaban ocho peligrosos milicianos de Al-Qaeda fueron alcanzados
por proyectiles lanzados por la aviación militar entre Saada y Al-Jouf,
en la zona noroeste fronteriza con Arabia Saudita.
Se cree que dos integrantes de la organización que comanda Osama
Bin Laden sobrevivieron y consiguieron escapar del ataque, pero
entre las bajas fatales se identificó a cuatro insurgentes que eran
buscados por los órganos de seguridad de Yemen y Estados Unidos.
Algunos de los muertos fueron identificados como Ayed al-Shabwani,
Ammar al-Waeli, Saleh al-Teys y Qassem al-Raimi, quien había
escapado de la cárcel en 2006 y al que el gobierno señala como un
líder militar de Al-Qaeda que planificó la mayoría de las
operaciones en el país.
Igualmente, Ayed al-Shabwani era un jefe de esa organización en
la región de Maarib, en el este de Sanaa, que era perseguido por las
fuerzas gubernamentales desde que el pasado diciembre se arreció una
ofensiva tras un fallido atentado a un avión estadounidense.
El jueves, voceros oficiales declararon la guerra contra Al-Qaeda
y pidieron a la ciudadanía abstenerse de ayudar a esa red, porque la
campaña para aniquilarla a los terroristas continuará y el gobierno
usará todos los medios a su disposición para erradicarla.
Por otro lado, rebeldes Houthis informaron que la aviación
militar de Arabia Saudita lanzó 12 bombardeos contra zonas de la
provincia fronteriza de Saada, que causaron en las últimas horas al
menos 13 muertos y numerosos heridos.
Los ataques se produjeron un día después de que los
insubordinados pertenecientes a la secta chiita Al-Zaydi afirmaron
que cuatro civiles yemenitas murieron por causa de las incursiones
de Riad, que se involucró en el conflicto nacional desde comienzos
de noviembre.
También el jueves, 150 ulemas del consejo de clérigos musulmanes
de Yemen advirtieron que una guerra santa o jihad será obligatoria ,
si el gobierno de Ali Abdulah Saleh permite la ocupación del país
por fuerzas militares extranjeras, particularmente de Estados
Unidos.
Los líderes religiosos, entre los que figura el jeque Abdulmajeed
al-Zendani, que Washington tilda de terrorista global, rechazaron
también cualquier acuerdo militar, de seguridad o cooperación entre
Yemen y alguna fuerza externa, si viola la Sharia (ley) Islámica .