Naciones Unidas
solicitó 550 millones de dólares a la comunidad internacional para
socorro de urgencia a los damnificados por el intenso terremoto que
devastó a Haití hace tres días.
El pedido fue hecho por el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon,
quien destacó las crecientes necesidades de agua y alimentos y de
suministros y personal médico para asistir a las víctimas.
El dirigente de la organización mundial estimó que una alta
proporción de los tres millones de habitantes de Puerto Príncipe
carecen de agua, alimentos, alojamiento y electricidad, según un
primer balance realizado sobre el terreno por personal de la ONU.
Más del 50 por ciento de los edificios de las zonas más afectadas
están destruidos o seriamente dañados, apuntó.
Dijo que el aeropuerto de la capital haitiana está abierto a las
operaciones de traslado de asistencia, pero tiene una capacidad
limitada.
La distribución de la ayuda también se dificulta por la poca
disponibilidad de transportes y combustible y el bloqueo de muchas
vías, caminos y carreteras, explicó.
Ban informó sobre un centro de operaciones de la ONU en el
aeropuerto de Puerto Príncipe, el cual coordina los trabajos de los
27 equipos de búsqueda y rescate que trabajan ya en el país
caribeño.
Esa labor continúa como la tarea principal de los efectivos de
Naciones Unidas en Haití, indicó. Confirmó que el Programa Mundial
de Alimentos de la ONU incrementará los suministros hasta cubrir las
necesidades de un millón de personas dentro de 15 días y de dos
millones en un mes.
En esa línea se avanza en la instalación de 15 centros de
distribución de alimentos en Puerto Príncipe.