Accidentes automovilísticos, vías congeladas e inundaciones
provocadas por el deshielo caracterizan el tiempo en Gran Bretaña,
el cual registra condiciones peligrosas por el hielo acumulado tras
las fuertes nevadas del comienzo de semana.
La policía del Gran Manchester informó que en la localidad
inglesa de Oldham, el hielo provocó un accidente en serie entre 25
automóviles en la autopista A627; choques similares también se
registraron en algunas rutas de Escocia e Irlanda del Norte.
Por su parte, el Servicio Meteorológico impuso una alerta en
regiones de Gales y del este de Inglaterra y Escocia por el hielo
acumulado y por la persistencia de las nevadas.
Además advirtió sobre el peligro de inundaciones en algunas áreas
de Gran Bretaña, tras derretirse la nieve caída en los últimos días.
Las autoridades británicas informaron también hoy sobre la
reapertura de las escuelas que se mantenían cerradas y la
normalización de los servicios de transporte, interrumpidos en
aeropuertos, vías ferroviarias y puertos marítimos a causa de las
fuertes nevadas.
Lo que más preocupa ahora son las condiciones de las carreteras y
las reservas de sal, las cuales son escasas y podrían no bastar para
hacer frente a una nueva ola de nieve y hielo.
Los estragos del mal tiempo también se hacen sentir en otros
países europeos como España, Alemania, Francia e Italia, donde las
afectaciones mayores se localizan en el transporte público.