Desolación y muerte

PUERTO PRÍNCIPE, 14 de enero.— El primer ministro de Haití, Jean Max-Berllerive, apuntó que una de las razones del elevado número de víctimas fatales provocadas por el terremoto del pasado día 12 es el alto nivel de pobreza, que obliga a muchas familias a vivir en casas precarias y en un gran hacinamiento.

Un reporte de PL señala que la población de la capital de Haití vivía este jueves otra jornada de angustia, en medio del caos y la desolación provocados por el derrumbe de gran parte de la ciudad.

La magnitud de la tragedia, aún sin evaluar con precisión, supera la capacidad de las autoridades, según reconoció el Primer Ministro haitiano en declaraciones a la prensa.

"Carecemos de respuesta ante un hecho como este. Dependemos de la ayuda internacional para enfrentar el desastre."

Los países de la región y de otras partes del mundo, así como organizaciones internacionales, anunciaron desde la noche del martes último la movilización de recursos de emergencia para ayudar a las víctimas de la catástrofe.

Se conoció que el cubano Joel Melo Torres, quien recibía ayuda médica cubana en Puerto Príncipe y había sido reportado de gravedad, fue trasladado en vuelo desde esa ciudad hasta Santiago de Cuba, donde es atendido en el hospital clínico quirúrgico Juan Bruno Zayas, de ese territorio. También regresaron al país los dos lesionados leves, Alberto Bravo Carbonell, jefe de la Brigada de educación, y Alina Almeida Rivera, también de la referida brigada.

Los médicos cubanos han mantenido su activo trabajo, casi sin descanso, y hasta el cierre de esta edición, según reportes, habían atendido a 1987 pacientes, realizado 111 intervenciones mayores y 60 cirugías menores, en el improvisado Hospital de Campaña.

 

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