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América Latina
FMI y Banco Mundial: el beso del diablo*
Dr. CJ Marcelo Pérez
Suárez
Desde
finales del siglo XIX Estados Unidos emplea intencionalmente el
crédito internacional como un arma eficaz. Su banca, casas
financieras y servicios de inteligencia, inventaron ingeniosas
operaciones para endeudar países y controlar los activos financieros
de terceros. Pero la élite estadounidense consideró que sus bancos
no debían seguir revelándose en todo tipo de tretas.
Hacía falta un rostro internacional en el terreno de las
finanzas. La idea "salvadora" surge en julio de 1941, cuando el aún
influyente Consejo de Relaciones Exteriores (CFR por sus siglas en
inglés), recomendó en su informe "P-B23" la "necesidad de
instituciones financieras de alcance mundial". En 1944 Bretton Woods
legaliza el sueño con la creación del FMI y el Banco para la
Reconstrucción y el Desarrollo, hoy Banco Mundial (BM).
La fachada: el BM financia el "desarrollo" y el FMI brinda
"recetas" para "mejorar" las estructuras y políticas de los Estados.
Las misiones reales: obligar a los países a levantar las barreras a
las inversiones de capital, conducirlos a la privatización de sus
recursos —sin importar el costo social—, provocar un ciclo de
endeudamiento, favorecer a las transnacionales y claro: apoyar a
gobiernos y políticos cómplices. Aunque es difícil desenmascarar las
tácticas secretas del FMI y el BM, hay elementos que permiten
quitarles las máscaras.
En su libro El malestar en la globalización y en
entrevistas concedidas, el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz,
ex economista en Jefe del BM, denuncia las prácticas del FMI y el BM
en contra de las soberanías nacionales. Destaca el nexo de ambas con
el gobierno estadounidense, quien ejerce el derecho al veto.
Interesante: Stiglitz asevera que la mayoría de los ejecutivos,
empleados y seguidores, no son concientes del papel real de estas
instituciones en el descalabro mundial. Un salve.
Crear
deudas secretamente
No por gusto el BM ha sido dirigido por personajes de la élite
estadounidense. Llama la atención que algunos de ellos han rotado
antes o después por el cargo de Secretario de Defensa de los Estados
Unidos. Un estudio más profundo de la siguiente cadena de
acontecimientos, pudiera poner más en evidencia la relación del FMI
y el BM con el Pentágono: crear deudas intencionalmente
? agravar
la situación social ?
provocar disturbios e inestabilidad ?
promover la "necesidad" de intervención. Qué negocio.
En su libro La bolsa o la vida. Las finanzas contra los
pueblos, el economista argentino Eric Toussaint afirma que desde
los años 50 el BM creó un esquema para convencer a los países del
Tercer Mundo de que solicitaran "préstamos viables" al BM.
¿Condición? Comprarles a las transnacionales estadounidenses con el
crédito concedido. Crédito atado, dinero reciclado.
Toussaint confirma que en la década del 70, el BM contraatacó el
auge del movimiento emancipador en América Latina. La inyección de
préstamos internacionales fue parte de una estrategia de contención.
El dólar se imprimía a chorros para garantizarlo. Ya no tenía
respaldo en oro. El BM pasó de mil a trece mil millones anuales en
préstamos.
Por su parte, el ex Oficial de Inteligencia estadounidense, John
Perkins, en su libro autobiográfico Confesiones de un sicario
económico, denuncia cómo se cumplió la parte más encubierta de
esta estrategia. Perkins alega que después de ser reclutado en 1968,
se le dijo que su misión tenía un carácter de Seguridad Nacional.
Tenía que endeudar a Ecuador y Panamá.
¿Cómo?: proponiéndoles que utilizaran el dinero del BM y el FMI
sin que se dieran cuenta que inevitablemente fallarían al momento de
pagar y empezarían a endeudarse. Perkins plantea que por su causa y
la de otro agente, en Ecuador creció el nivel oficial de pobreza de
un 50% a un 70% y la deuda pública creció de 240 millones de dólares
a 16 mil millones de dólares.
Perkins aporta cuatro elementos vitales en su libro: 1) trabajó
muy estrechamente con el BM para lograrlo; 2) los créditos estaban
atados a que los contratos se hiciesen con las transnacionales
norteamericanas; 3) su pertenencia a una empresa privada era para
encubrir el papel del gobierno de Estados Unidos si era descubierto;
4) como él habían otros agentes operando en otros países. Pues bien,
habría que revisar cada país de América Latina. Solo por analogía
saldrían aún hoy muchos Perkins.
Stiglitz, el ex miembro del BM, agrega otro método eficiente de
estas instituciones: el soborno a gobernantes y ministros con poder
de decisión e influencia, quienes utilizan como excusa las propias
exigencias del FMI para privatizar las empresas estatales de sus
países. "Podías ver cómo se les abrían los ojos ante la posibilidad
de una comisión del 10% ... en cuentas suizas".
Un
lugar reservado en los golpes de Estado
El FMI y el BM participan en las medidas contra los gobiernos que
Washington ha decidido derrocar. El imperio los usa para bloquear e
inmovilizar los préstamos, como parte de un primer paquete de
medidas de guerra económica. Esto genera una fuerte presión a los
países por la dependencia creada para mantener su ciclo de
desarrollo. Pero el Artículo IV de los Estatutos del BM —"El Banco y
sus responsables no interferirán en los acontecimientos políticos de
cualquier miembro... .Sólo consideraciones económicas pueden influir
en sus decisiones..."—, es violado sistemáticamente. Solo algunos
ejemplos para demostrarlo.
Cuando es electo Joao Goulart en Brasil y anuncia decisiones que
afectaban los intereses yanquis, el BM le negó préstamos. Tras el
golpe militar de 1964, que instala una dictadura pro estadounidense,
los préstamos se reiniciaron. Pasaron de cero a una media de 73
millones de dólares al año y después llegaron a ser de 500 millones
anuales.
En los 60, con la "ayuda" del FMI, Estados Unidos había provocado
una elevada dependencia financiera en Chile. Por ello, antes del
golpe militar se intentó el golpe financiero. Al asumir Salvador
Allende en 1970, Richard Nixon emitió el memorandum No. 93 "Política
hacia Chile". Uno de sus aspectos planteaba: "Ejercer el máximo de
influencia posible en las instituciones financieras internacionales
para limitar el crédito u otra asistencia financiera...". En efecto.
El FMI detuvo su asistencia a Chile durante tres años. Al asumir
Pinochet después del golpe de Estado, enseguida el FMI reinició los
créditos.
Treinta años después el FMI era el mismo. El 12 de abril de 2002,
a pocas horas del golpe a Hugo Chávez, el portavoz del FMI, Thomas
Dawson, se adelantó a expresar en una rueda de prensa que el FMI
estaba "listo para asistir a la nueva administración —de Pedro
Carmona— de cualquier manera que encuentren conveniente." Varios
elementos evidencian que el mensaje de la institución estaba
elaborado de antemano, en plena coincidencia con el conocimiento que
tenía el gobierno de Estados Unidos de lo que iba a pasar.
En noviembre del 2008 el FMI le cortó la asistencia al Presidente
hondureño Manuel Zelaya, por no estar de acuerdo con sus políticas
económicas. A solo dos meses del golpe de Estado, en junio del 2009,
el FMI le entregó 150 millones al gobierno de facto de Micheletti.
¿Hacen falta más pruebas?
¿Qué
hacer?
1) Desvincularse de estas instituciones. Cuba lo hizo en
noviembre de 1959. Chávez, Correa y Bolivia lo han venido haciendo
con firmeza. Cincuenta años después, el BM tuvo que reconocer el
éxito de Cuba en varios indicadores sociales, como en expectativa de
vida, mortalidad infantil, educación, etcétera. El 31 de agosto del
2009 el Presidente del BM, James Wolfensohn, dijo en conferencia de
prensa al referirse a Cuba "... no tengo dudas en reconocer que
ellos han hecho un buen trabajo, y no me molesta hacerlo", "No fue
con nuestro consejo. No tenemos nada que ver con ellos".
Pero las deudas pesan aún sobre nuestros pueblos. ¿Cómo es
posible que economías de países como México, Argentina y Brasil
promedien una deuda que representa el 55% de su PIB y el FMI
mantiene sus "recetas"? Recientemente, en Nicaragua, estaban
chantajeando a Daniel Ortega por 90 millones de dólares, para que
eliminase todos los subsidios.
2) Promover una masiva Auditoría a la Deuda Externa, a fin de
probar jurídicamente su ilegitimidad.
3) Posteriormente, declarar la aplicación de la doctrina de la
Deuda Odiosa en aquellos países donde prevalecieron mandatos de
gobernantes corruptos y títeres. Ya al FMI y al BM le han sonado los
oídos con esto y evidencian ser vulnerables.
Irónicamente la doctrina de la Deuda Odiosa es originaria del
propio imperio. Responde a la deuda contraída por los Estados contra
los intereses de la población local. Aunque adquirió su nombre
definitivo en 1927, Estados Unidos la aplicó en 1898 al negarse a
heredar la deuda de Cuba con el gobierno español. La calificó de
peso impuesto al pueblo cubano y argumentó: "la deuda fue creada por
el gobierno español en su propio interés y por sus propios agentes.
Cuba no ha tenido voz en ese terreno...". Más recientemente la
aplicó en Irak contra los acreedores europeos.
4) Utilizar alternativas de créditos e inversiones de capital
entre nuestros países; fondos, bancos y mecanismos de compensación,
dentro de arquitecturas financieras regionales. Es un imponderable
defender la ALBA y conducir al SUCRE, como moneda común de la
integración latinoamericana. por el camino del éxito.
Es momento no solo de salirse de la tutela de estas
instituciones. Hay que romper el ciclo que hace que nuestros hijos
nazcan deudores. Es el imperio quien debe a la América Latina. Desde
1985 —ver el libro Nada podrá detener la marcha de la Historia—,
Fidel avizoró el grave daño que creaba el FMI en el continente y que
de la crisis que provocaría saldrían las soluciones. Expresó además:
"Al final... es posible que le hagamos un monumento al FMI,
porque... todas esas políticas están ayudando a unir a los
gobiernos...".
¡Qué inmensa razón Comandante!.
* El 3 de febrero de 1999, en una intervención en la Universidad
Central de Venezuela, Fidel calificó las "recetas" del FMI como "el
beso del diablo". |