Después
de un año y medio de ausencia, el cubano Víctor Moya, campeón
panamericano de salto de altura, ya piensa en los Juegos Olímpicos
de Londres’12, pero el camino pasa por los Juegos Centroamericanos y
del Caribe de Mayagüez, Puerto Rico, en julio.
"Sentí tremenda alegría al entrenar de nuevo el 30 de agosto
pasado. El deseo de volver fue el aliciente mayor durante 11 meses
en el hospital, ahora tengo que ganar una medalla en Mayagüez",
explicó Moya.
Antes de iniciar una sesión de entrenamiento en el Estadio
Panamericano, Moya recordó que le operaron de una ruptura del tendón
rotuliano de la pierna de despegue (derecha) unos días antes de los
Juegos Olímpicos de Beijing’08.
"Resultó una experiencia muy dura, porque todo deportista quiere
al menos participar una vez en una cita olímpica. Yo desde ahora
sueño con el desquite en Londres 2012."
La amarga experiencia cambió al atleta, que ahora tiene 27 años:
"Me hizo ser más fuerte como deportista y como persona, me enseñó
que no me puedo desesperar, que la rehabilitación es con calma, los
progresos son paulatinos, pero también ahora sé que se puede. Con
esta lesión he aprendido a tener paciencia y confianza".
Subcampeón mundial en el 2005, saltó posteriormente 2,35 metros
como mejor registro personal, para convertirse en el segundo en su
especialidad en Cuba, detrás de Javier Sotomayor, plusmarquista
mundial con 2,45.
"Javier fue un apoyo para mí, me visitó en el hospital y me
sugirió hacer saltos con la mente, porque eso me ayudaría a la hora
del regreso. Además, miré videos y competencias por la televisión,
por ejemplo, vi el Mundial. Me di cuenta de que en mi ausencia el
nivel del salto de altura no cambió, y eso es una motivación porque
mantengo las mismas posibilidades que antes", explicó.
El ruso Yaroslav Rybakov ganó el Mundial de Berlín con 2,32, en
tanto otro ruso, Andrey Silnov, ganó el oro olímpico de Beijing con
2,36.
Por el momento, Moya no piensa en marcas ni en programa
competitivo, "no sé si estaré listo para el Mundial Bajo Techo de
Qatar (marzo próximo), tal vez participe en unas competencias y
después se decidirá lo del Mundial".
Tampoco se obsesiona con un día lograr 2,40. "Debo mejorar
detalles técnicos, principalmente en el pase por encima de la
varilla, si rectifico esos errores puede venir un buen resultado",
comentó.