En un espacio vacío que no suscitaba ningún afecto, utilizado
como basurero, surgió la iniciativa local de construir un Consejo
Voluntario Deportivo (CVD), empeño encabezado por Onelio González
Fuentes, delegado de la circunscripción.
Con un poco de aquí y otro poco de allá, haciendo un sinnúmero de
gestiones, Onelio consiguió reunir los recursos indispensables para
levantar un ranchón y crear varias áreas para la práctica de
deportes como el fútbol y el voleibol.
Niños
y mayores sumados a la práctica del deporte. Al fondo, una vista del
Ranchón.
"No fue nada fácil. Al inicio, la población apenas cooperó con el
naciente proyecto. Había incomprensión, muchos pensaban que se
trataba de un local para expender bebidas alcohólicas... Pero fue
tanto el ahínco puesto en ese empeño que los vecinos terminaron por
involucrarse en la empresa".
Todo comenzó por "culpa" de los niños, quienes no tenían dónde
jugar y solían molestar a los vecinos con su alborozo travieso en
las calles y patios. "Me di cuenta de que era necesario hacer algo,
en primer lugar para que los menores no padecieran de las
privaciones del juego", rememora Onelio. ç
Hacen
falta unos cuantos con tanto entusiasmo como Onelio.
"Y así, sin esperar ni un minuto más y con esfuerzos propios,
empezamos a trabajar, a darle forma a la idea. Con la participación
de todos los factores de la comunidad se inició la transformación de
la zona. Se rellenó el terreno y dimos los primeros pasos en la
construcción del CVD. Luego, en el camino, surgió la posibilidad de
hacer un parque, un campo de tiro y otras áreas deportivas para el
disfrute en especial de los jóvenes".
El Ranchón es uno de los mayores estímulos para la gente del
barrio y de los alrededores. Generalmente está colmado. En el
rústico local disponen de varias mesas para los juegos pasivos como
el dominó y las damas, aunque el mayor acierto es el gran embullo
forjado en torno al ajedrez. Es común ver allí también a
discapacitados.
"No bien se abre el Club y enseguida se llena de niños ávidos por
aprender a jugar", dijo Virgen Escalona, quien junto a Edelys Pérez,
atiende el programa Educa a tu hijo. "Aquí atendemos a 18 niños dos
veces por semana, y también trabajamos con la familia. Se aprecia el
avance, algo que se nota básicamente después de construirse el Club
Deportivo".
El
fútbol también tiene sus simpatizantes.
Para Olga Lidia García y Dagmarys Yanes Alonso, de la dirección
municipal de Deportes, lo que ocurre en La Pista es una excelente
experiencia que se espera extender a otros sitios del territorio.
"Los buenos ejemplos deslumbran. Por lo que aquí se ha logrado ya
hay al menos un par de consejos populares donde tratan de hacer algo
similar", manifestó Olga Lidia.
La enfermera Yatnery Hernández, vecina del barrio, está contenta
con los progresos de sus sobrinos más pequeños. "Son niños que antes
andaban haciendo diabluras y ahora aprenden y se divierten
sobremanera con el ajedrez. Esto ha sido una gran cosa para la gente
de aquí", comentó.
Hacen falta muchos como Onelio, sintetizó Clarisa Silverio,
responsable del Combinado Deportivo de Australia. "Si contáramos con
más gente así, tuviéramos otras instalaciones rústicas para el
disfrute de la población. Usualmente nos sentamos a esperar porque
otros hagan las cosas y ni siquiera se explota bien lo que tenemos".
De uno de los últimos lugares en las competencias interbarrios,
La Pista pasó al tercer puesto en las más recientes. El otro lado
positivo del proyecto es su carácter de asistencia en cuanto a la
disciplina comunitaria. "Este era un barrio conflictivo, se había
convertido en un lugar peligroso. Sin embargo, desde que se puso en
práctica el programa deportivo-cultural no se reporta un solo caso
delictivo", significó Onelio.
Comenta, que aunque ellos no suelen hacer ningún pliego de
peticiones, se les ha dificultado conseguir las pelotas y las sillas
para el Club.
Está demostrado que el deporte como fuente inagotable de salud y
recreación necesita contar con implementos, medios y áreas
especializadas.
Si actualmente la provincia de Matanzas sobresale en la práctica
de un número significativo de deportes, obedece en lo esencial a la
respuesta ante las necesidades primarias en los deportes
estratégicos, tales como guantes de béisbol, bates, mallas para el
voleibol, el balonmano, los aros de baloncesto, incluso, calzado y
vestuario para los atletas.
Aparejado a ese esfuerzo deben de andar las iniciativas para la
reanimación de instalaciones deportivas, parques infantiles y otras
localidades dedicadas a la recreación.
Un buen ejemplo es lo que sucede en La Pista. Uno se sorprende de
cuánto logran en aquel espacio reducido. Pasada las 5 de la tarde
unos 60 o 70 jóvenes se disputan la victoria en juegos de fútbol y
voleibol, pero lo más llamativo es sin dudas el interés de niños
bien pequeños ante las piezas de ajedrez.
Pudiera pensarse que de allí saldrá en el futuro algún que otro
gran maestro. "Ya sé jugar dominó y ahora me gusta el ajedrez",
expresó con aliento infantil Amanda Salomé, de cuatro años de edad.