La Sala Villena, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en
la ciudad de La Habana, se convirtió en escenario para reafirmar
raíces, con la inauguración en la noche del jueves, de la exposición
Orishas, de Erik Olivera.
A golpes de batá, los cantos y rezos yorubas acompañaron a los
espectadores que visitaron la galería en su noche inaugural, donde
se exponen hasta febrero, 14 piezas, todas en acrílico sobre
cartulina.
Cada deidad yoruba está reflejada, a través del pincel de
Olivera, en un rostro humanizado, y con una carga expresiva que
atrae, sugiere y se comunica con el visitante.
En conversación con la AIN, el joven artista de la plástica
comentó que con esta exposición, se propone dignificar, una vez más,
toda esta vasta cultura de los ancestros africanos.
"Es un tema que me llena -enfatizó Olivera- y por eso lo vengo
realizando desde hace algún tiempo".
Graduado de la Academia de San Alejandro, Olivera ha confrontado
su obra en diferentes países de Europa, África, Centro y
Norteamérica.
Olivera añadió que es autor de un trabajo de investigación con
varios autores que tocan el tema religioso-cultural y, además, trató
de darle un rostro a cada una de esas personalidades que constituyen
los Orishas.