El Premio Nacional Vida y Obra de Ingenierías 2010 que otorga
cada año la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la
Construcción de Cuba (UNAICC), se conoció ayer en esta capital.
Según informó el ingeniero Antonio Caparó Marichal, presidente
nacional de la UNAICC, en la décimocuarta edición el jurado otorgó
el galardón a 12 profesionales de los 19 candidatos presentados por
las Sociedades Especializadas de Ingeniería Civil, Hidráulica,
Mecánica Eléctrica e Industrial, y Geociencias y la Química,
afiliadas a la UNAICC; organización que cuenta con más de 17 000
asociados.
Los premiados en esta ocasión son: Haydée Álvarez, Roberto de los
Santos Paredes, Ramón Luis Rodríguez, José Luis Batista, Rafael
Antonio Pardo y Jorge Luis Álvarez, de Ciudad de La Habana; Luis
Roberto González, de Matanzas; Raúl Jesús Rogés y Gilberto Dalmacio,
de La Habana; Diego Emilio Abreu y Marta Elena Bravo, de Villa
Clara; y Wagner Despaine, de Santiago de Cuba.
El Premio Nacional Vida y Obra de Ingenierías se entrega con
carácter anual desde el año 1996 por la UNAICC a personalidades
destacadas en la profesión por sus aportes relevantes en el ámbito
nacional e internacional, su contribución a la formación de las
nuevas generaciones y las distinciones recibidas.
El máximo reconocimiento estatal a quienes han dedicado su vida a
la ingeniería será entregado en un acto solemne dentro de la jornada
por el Día del Ingeniero Cubano, a celebrarse el próximo 11 de
enero, para honrar la memoria de Francisco de Albear y Fernández de
Lara, autor del acueducto que lleva su nombre en la capital,
considerado como una de las más brillantes obras de la ingeniería
cubana en su tiempo.