El compromiso viste de azul

Leticia Martínez Hernández

Foto: Juvenal BalánNo fue hasta que lo anunciaron públicamente ayer que Idelier supo que asistiría al Congreso de la juventud cubana, aunque quizás las miradas de orgullo de quienes pasaban a su lado ya le hicieran sospechar tamaña alegría. Fueron el abrazo de su madre, el beso de la novia, el apretón de manos de sus amigos y el regocijo de quienes lo vieron hacerse hombre en la Policía Nacional Revolucionaria lo que le hizo caer en cuenta de la responsabilidad que asumía como delegado directo a la cita de los jóvenes en abril.

Cuentan que no hubo un voto en contra de su designación; no hubo un solo motivo en aquella reunión, para negarle al capitán Idelier Bombino Bravo la posibilidad de asistir al Congreso de su organización. En cambio, sobraron las manos alzadas en signo de aprobación.

Desde aquel día y hasta hoy se repiten las mismas palabras para hablar de este joven, que igualmente milita en las filas del Partido Comunista: consagración, entrega, respeto, dignidad¼ Pero él de algo está seguro: "No soy, ni remotamente, el único". Y eso lo confirman los miles de muchachos que, sin sobrepasar aún los treinta años de edad, encaran las situaciones más extremas, salen de sus casas sin la certeza del regreso, se alejan de sus familias para mantener el orden a cientos de kilómetros del barrio que los vio nacer, o se mantienen en constante vigilia mientras otros con sus mismas edades disfrutan de un concierto o simplemente descansan.

Honrar a estos jóvenes fue la mejor manera que escogió la PNR para celebrar sus 51 años de fundada. Hasta La Habana del Este, lugar con sobrados méritos en la prevención del delito, llegaron para compartir con Idelier y sus compañeros, Lázara Mercedes López Acea, primera secretaria del Partido en la capital, Juan Contino Aslán, presidente del Gobierno en Ciudad de La Habana, jefes del Ministerio del Interior, y otros dirigentes políticos y de masas.

El general de cuerpo de ejército Abelardo Colomé Ibarra, miembro del Buró Político y ministro del Interior, envió un mensaje de felicitación para esos héroes silenciosos, como los calificara Fidel, que en medio de un mundo cada vez más inseguro tienen la inmensa responsabilidad de ser protagonistas de uno de los frentes de batalla más estratégicos para defender la Patria. Recordó, además, a los tantos combatientes, jóvenes en su mayoría, que ofrendaron sus vidas mientras cumplían con su deber.

De esta gesta heroica hablará el capitán Idelier cuando le toque su oportunidad en el IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, pero también tendrá que mencionar los tantos desafíos que hoy tiene nuestra Policía Nacional Revolucionaria: cómo conseguir una mayor preparación de los combatientes, cómo lograr una mejor captación, por qué tantos jóvenes, sobre todo de la capital, no optan por esta especialidad, cómo solucionar el déficit de fuerzas y cómo rescatar el reconocimiento social que años atrás disfrutaba la Policía.

Son esos debates los que harán del IX Congreso una cita diferente. El país necesita que sus buenos jóvenes tomen la batuta.

 

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