MADRID, 5 de enero.— El director de la sección española de
Greenpeace, Juan López de Uralde, detenido en Dinamarca desde
mediados de diciembre con otros tres responsables de la
organización, denunció hoy que son humillados y "tratados como
perros", durante una visita de su esposa a la prisión donde están
recluidos, informó el diario El Mundo.
Junto a Uralde permanecen prisioneros en la correccional Vestre
Faengsel, la activista noruega Nora Christiansen, el suizo Christian
Schmutz y el responsable internacional de la campaña de energía y
cambio climático de Greenpeace, el holandés Joris Thijssen, todos en
régimen de aislamiento y a la espera de juicio hasta este jueves 7
de enero.
Según AFP, la visita familiar ha tenido lugar bajo altas medidas
de seguridad, con la presencia de un supervisor policial y del
cónsul español en Copenhague, indicó Greenpeace en un comunicado.
El organismo institucional también denunció que desde el lunes
los activistas han sido mezclados con presos comunes.
Hasta el momento se conoce que los tres responsables fueron
detenidos al entrar, sin ser advertidos por el servicio de
seguridad, en el palacio de Christiansborg, donde iban a cenar los
más de 100 jefes de Estado y de Gobierno participantes en la Cumbre
sobre Cambio Climático en Copenhague.