El primer ministro
ruso, Vladimir Putin, se pronunció por reproducir el monumento a la
Gloria Combativa, demolido recientemente en la ciudad georgiana de
kutaísi, con saldo de dos muertos.
Tras la destrucción el pasado sábado del monumento de unos 100
metros de altura, inaugurado en 1981, Putin consideró que esa acción
era un nuevo intento de borrar la memoria histórica del pasado común
de los pueblos de la antigua Unión Soviética.
En opinión de nuestros especialistas, ese complejo monumental
posee un valor artístico y consideran que se puede construir
nuevamente el memorial en esta ciudad, que en su momento fue la
capital de la Unión Soviética, recordó.
Putin estima que la iniciativa contará con respaldo, tanto dentro
de la sociedad rusa, como de la georgiana y expresó su esperanza en
la existencia de personas deseosas de aportar recursos para edificar
el monumento.
Luego de la destrucción por una compañía privada de la gigantesca
pieza, ubicada en una colina de Kutaísi, la segunda ciudad en
importancia de Georgia, la oposición organizó allí manifestaciones
antigubernamentales.
El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, adelantó para el
pasado sábado la demolición prevista para este lunes del memorial,
que en su momento contó con una llama eterna al soldado desconocido
y piezas de cobre, hurtadas en los últimos años.
La oposición responsabilizó a Saakashvili con la muerte de una
madre y su hija de ocho años al destruirse el monumento, sobre todo,
después que el mandatario ordenó al fiscal general georgiano una
investigación sobre los responsables de las citadas muertes.
Por su lado, el viceprimer ministro ruso Serguei Ivanov anunció
que su país destinará cinco millones de rublos (un millón 642 mil
dólares al cambio actual) al cuidado de los monumentos por todo el
mundo, dedicados a militares soviéticos caídos en combate.