Importantes enterramientos de pescadores de la Cultura Chinchorro,
que datan de hace cinco mil años, según la prueba de Carbono 14,
serán preservados en un museo de sitio de la norteña ciudad de
Arica.
Se trata de al menos 48 cuerpos de mujeres, hombres e infantes,
hallados durante el movimiento de tierras para la construcción de un
restaurante y un hotel y cuya destrucción arquitectos y estudiantes
de la Universidad de Tarapacá (UTA) lograron impedir.
Otras fuentes aseguran que el número de momias casi alcanza el
centenar.
Parte de nuestra identidad está acá. De nosotros depende el
cuidado que le demos a este Patrimonio Arqueológico que debe
llenarnos de satisfacción, precisó el intendente Luís Rocafull, a la
inaugurar el museo, que abrirá sus puertas al público en enero.
Sergio Pulido, rector de la UTA, explicó que, primero, se
transformó el sitio, se puso en valor y en él se conservan nuestros
antepasados.
Fue el arquitecto Fernando Antequera quien alertó sobre la
importancia del hallazgo, lo cual paralizó la obra privada y derivó
en la compra de los terrenos para construir en el mismo sitio el
museo.
Marietta Ortega, directora del Departamento de Antropología de la
UTA, sostuvo que el museo permitirá acercarse más a la cultura
Chinchorro y el patrimonio arqueológico del norte del país.
La arquitectura del museo facilita la visión de las momias y
otros restos arqueológicos, ya que cuenta con un piso de acrílico
transparente de alta resistencia, que puede ser removido para
continuar las investigaciones.
Las autoridades locales estiman que la apertura del museo con tan
importantes piezas dará un impulso a las actividades turísticas de
Arica y de esa región.