"Aplicar el método guerrillero, secreto, activo y rápido, no caer
en el subjetivismo, no subestimar al enemigo y movilizar al pueblo
sin que el enemigo lo supiera", había recomendado el inolvidable Ho
Chi Minh el 22 de diciembre de 1944, una de las premisas para,
llegado el momento propicio, lanzar la insurrección general contra
los colonialistas franceses, bajo la orientación del Partido de los
Trabajadores de Vietnam.
En esa fecha surgió la primera unidad del Ejército de Liberación
de Vietnam, bajo el mando del general Vo Nguyen Giap, lo que luego
sería el Ejército Popular de Vietnam (EPV).
Sus primeras semillas habían sido sembradas en 1930 y 1931,
cuando surgieron los Destacamentos de Autodefensa Roja, y luego las
guerrillas del Bac Son, en 1940, y el Ejército de Salvación
Nacional, un año después.
Debido al constante crecimiento del movimiento revolucionario, se
fundó hace 60 años el Destacamento de Propaganda Armada por la
Liberación de Vietnam, con 34 hombres armados con 18 fusiles.
Ese pequeño grupo se desarrolló a escala nacional, llevó a cabo
la insurrección general de agosto de 1945, y obtuvo la histórica
victoria de Dien Bien Phu, en 1954, que puso fin a la guerra de
agresión francesa en Indochina, y dio comienzo al desplome del
colonialismo en el mundo.
Sustituyendo a Francia, el imperialismo norteamericano invadió
Vietnam, pero no pudo doblegarlo, y su pueblo y sus fuerzas armadas
expulsaron a los agresores y liberaron definitivamente a la nación
en 1975.
El EPV se fortalece y moderniza cada día, participa en la
construcción económica del país y erige una defensa sólida, por lo
que colabora en la paz, la estabilidad y el desarrollo de la región
y el mundo, además de servir de referencia en la organización de la
Guerra de Todo el Pueblo, pilar fundamental de nuestra doctrina
militar defensiva.