.—
Unos 73 saudíes murieron y una decena desaparecieron en los
enfrentamientos contra rebeldes yemenitas, según informe del
ministro adjunto de Defensa de Arabia Saudita, Jaled Ben Abdel Aziz
conocido hoy aquí.
Este es el primer registro oficial del reino saudita luego que su
ejército lanzara ataques en la frontera con Yemen que provocó la
muerte de uno de sus guardafronteras, el pasado 3 de noviembre.
Portavoces de la milicia chiita Houthis denunciaron la víspera
que la aviación saudita causó al menos 54 muertos entre la población
civil de la frontera norte de Yemen durante un bombardeo que
aparentemente contó con apoyo militar estadounidense, afirmaron.
Los aparatos de guerra de Arabia Saudita dispararon más de mil
cohetes a lo largo de la zona limítrofe, causando pánico y un éxodo
de la población residente en aldeas hacia áreas más seguras.
Autoridades de Riad admitieron que capturaron a varios
insurgentes y ocuparon algunas de los enclaves de los combatientes
de la secta chiita Al Zaydi.
En declaraciones a la agencia árabe Al-Baida, jefes militares
agregaron que su ejército infligió una severa derrota a quienes
combaten al gobierno de Sanaa desde 2004, aunque la actual ofensiva
desplegada por el presidente Ali Abdulah Saleh comenzó en agosto.
Por su parte los rebeldes recalcan que el gobierno saudita ataca
aldeas yemenitas con armas no convencionales y municiones de fósforo
blanco, con apoyo logístico de Estados Unidos.