.— El Partido Socialista
Unido de Venezuela (PSUV) da forma a partir de hoy a una campaña
mundial para reclamar la revocación del Premio Nobel de la Paz
entregado a Barack Obama, por considerarlo un guerrerista.
De acuerdo con la agrupación integrada por más de siete millones
de ciudadanos, el primer afronorteamericano jefe de la Casa Blanca
está bien lejos de merecer el galardón fundado en 1901, el cual ha
sido otorgado a 95 personas y 20 organizaciones.
Creemos que debe haber una revisión del reconocimiento. Es un
deber de los países progresistas solicitarla, aseguró la víspera la
dirigente del PSUV Jacqueline Faria, al anunciar la iniciativa.
Según Faria, la Comisión de Asuntos Internacionales del bloque
tiene la misión de impulsar la cruzada.
La justificación de la guerra en Afganistán, el envío de nuevas
tropas ocupantes a esa nación centroasiática y el establecimiento de
bases militares en Colombia y Panamá constituyen argumentos para
demandar la anulación del Nobel.
Habría que añadirle su postura en la Cumbre de Cambio Climático
de Copenhague, donde Obama actuó como un estratega pero de la
guerra, apuntó.
Faria recordó la pretensión norteamericana de imponer un pacto
excluyente en el foro destinado a salvar el planeta, propuesta
además carente de las acciones concretas para avanzar en la
mitigación del lanzamiento de gases contaminantes responsables del
aumento de la temperatura global.
Obama ha incumplido sus promesas de paz y de cambio, expuso.
La convocatoria del PSUV incluyó un pedido a tomar distancia del
presidente norteamericano, realizado a anteriores merecedores del
Premio Nobel de la Paz.
Entre los invitados a diferenciarse de Obama están la indígena
guatemalteca Rigoberta Menchú (1992), la ambientalista y política
keniana Wangari Maathai (2004), el ex presidente de Estados Unidos
James Carter (2002) y el otrora vicepresidente del ese país Al Gore
(2007).