Decenas de maestros discapacitados visuales ejercen hoy en Cuba
con buenos resultados, tanto en escuelas especiales como en centros
de la enseñanza regular.
Entre esos profesionales existe un grupo con la categoría de
master, uno de ellos, Ariel Rodríguez, quien elaboró un método para
impartir las clases de computación a los alumnos invidentes.
Otro maestro destacado es Osvaldo Álvarez, de la escuela especial
Los Pioneritos, varias veces vanguardia nacional, y creador de
medios para la enseñanza premiados por el foro de ciencia y técnica.
También la educación superior cuenta con profesores no videntes,
como son Agustín Fernández, José Monteagudo y Ernesto Macías,
quienes laboran en la Universidad de la Habana.
En épocas anteriores, otros discapacitados visuales
sobresalieron, entre ellos el pedagogo Zacarías Alvisa, que en 1947
llevó a cabo una campaña de alfabetización en Braille a través de la
radio.
Al celebrarse este 22 de diciembre el Día del educador, no puede
olvidarse tampoco al maestro Álvaro Montes de Oca, coordinador
nacional de la campaña, que enseñó a leer y escribir a más de mil
500 invidentes cubanos entre 1979 y 1983.