.— Manifestantes de
América Latina, Asia, África y Europa exigieron hoy a los países
altamente industrializados pagar su deuda climática en una protesta
realizada frente al palacio de congresos Bella Center de esta
capital.
Del mismo modo pidieron a instituciones financieras que han
jugado un papel depredador en los problemas actuales del
calentamiento global, mantenerse fuera del asunto para que no
vuelvan a asfixiar a los pueblos.
Se referían en especial al Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional, durante una jornada en la que mostraron profundo
pesimismo por el desarrollo y probables resultados de la Conferencia
de las Partes (COP15) que tiene lugar aquí.
Tom Kucharz, del grupo Ecologistas en Acción, enfocó sus críticas
contra el gobierno de Dinamarca, que se ha dedicado a socavar las
negociaciones con prácticas selectivas de cenas y reuniones privadas
con ciertos países.
Fustigó al mismo tiempo a la Unión Europea (UE) al señalar que
ofrece sumas de impacto mediático, vira la espalda a la ayuda que
debería dar a las naciones más pobres y no se compromete a reducir
sustancialmente las emisiones de gases contaminantes.
La manifestación, denominada Jubileo Sur, persiguió el objetivo
de seguir la presión sobre los políticos, para que no piensen que
van a engañar a los movimientos sociales, comentó Beverly Keene,
coordinadora de la acción.
A su turno, Milo Tanchuling, de la coalición filipina Freedom
Forum Debat, subrayó que se necesitan 100 mil millones de dólares
anuales para enfrentar con seriedad los efectos del cambio
climático.
Gobiernos que no han dudado en invertir trillones de dólares en
la guerra en Iraq o en Afganistán, que inyectan sumas
extraordinarias a bancos y empresas, se niegan a invertir en la
salvación del planeta, apuntó Tanchuling.
Los activistas denunciaron las prácticas represivas de la policía
danesa, en particular en la gran marcha del sábado, contra personas
que se expresaron pacíficamente e inundaron las calles de
Copenhague.
Invitado a un coloquio con la prensa, el embajador de Bolivia en
Dinamarca, Pablo Solon, opinó que las aspiraciones de los países del
Tercer Mundo se concentran en no renunciar a sus objetivos de
desarrollo desviando dinero para enfrentar el flagelo climático.
No podemos cruzarnos de brazos ante los embates de la naturaleza,
de ahí la importancia de respetar y cuidar a la Madre Tierra, y de
que los ricos aporten su cuota para que podamos compartir la
atmósfera equilibradamente, argumentó.