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El gobierno de Canadá advirtió que regirá su política frente al
cambio climático por la de Estados Unidos, informaron este sábado
medios de prensa.
Declaraciones del ministro de Medio Ambiente, Jim Prentice,
sugieren que este país no hará ni más ni menos que su vecino cuando
anuncie su estrategia este mes en Copenhague, Dinamarca, en la
cumbre sobre el cambio climático programada por la Organización de
las Naciones Unidas.
Según el funcionario, esta política se explica por los vínculos
directos entre ambas economías.
"Dada la integración de nuestras dos economías, es esencial que
nuestros objetivos estén alineados", afirmó el funcionario la
víspera durante un discurso en Montreal.
En su opinión, si hacen más que Estados Unidos, Canadá sufrirá
las consecuencias económicas sin obtener beneficios medioambientales
de verdad, lo cual puede limitar la capacidad de invertir en nuevas
tecnologías limpias.
Este país es criticado por su posición extremadamente
conservadora frente a los problemas del calentamiento global.
Organizaciones medioambientales, la ONU y otros países lo han
repudiado por su resistencia a adoptar políticas para reducir
emisiones de gases con efecto invernadero.
Aunque las emisiones contaminantes superan en 30 por ciento lo
asumido por el país en el protocolo de Kyoto, el primer ministro
Stephen Harper se ha negado a ratificar el convenio desde que asumió
el cargo en 2006 y por supuesto a cumplirlo.
Recientemente anunció que asistiría a la cumbre de cambio
climático, pero sólo después de que el mandatario estadounidense,
Barack Obama, confirmara su participación en Copenhague.