LA PAZ, 4 de diciembre.— A solo horas de elecciones generales en
Bolivia, la fiesta en que devino la víspera el cierre nacional de la
campaña de Evo Morales en la combativa ciudad de El Alto será
recordada por mucho tiempo.
Diputados del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS), como
Gustavo Torrico, habían anticipado a Prensa Latina que la velada
resumen de estos actos por todo el país sería un "paceñazo",
sinónimo aquí de fuerte respaldo popular en una de las localidades
de mayor convocatoria del estadista.
Pero la realidad superó las expectativas, y concentraciones
anteriores quedaron pequeñas, como la de mayo del 2008, en respuesta
a la maniobra de la oposición, que quiso llevar los tres poderes del
Estado a la ciudad de Sucre.
En esta ocasión, El Alto, donde las encuestas pronostican que
Morales ganará por más del 70%, fue nuevamente la plaza integradora
de más de medio millón de bolivianos llegados de los nueve
departamentos, para escuchar a su líder y al vicepresidente Álvaro
García, compañero de fórmula de Evo para los comicios de mañana
domingo.
Banderas del MAS, la insignia nacional tricolor (rojo, amarillo y
verde) y la andina whipala aportaron colorido a casi cuatro horas de
enardecidos discursos y canciones interpretadas por destacados
grupos como Llajtamanta y Tupai.
Morales, visiblemente emocionado, explicó que cuando en el 2005
asumió la presidencia, su aspiración era liberar a Bolivia de
iletrados, compromiso que cumplió a finales del 2008.
Reflexionó que hacia 2010-2015, su sueño sería integrar a Bolivia
entre los nueve departamentos y naciones vecinas mediante caminos y
aeropuertos internacionales.
Morales elogió como protagonista del cambio a la conciencia del
pueblo, inspirada en fuerzas naturales, como los nevados Illampu,
Sabaya y el poderoso Illimani.
El cambio no es de Evo, no es de Álvaro; ni siquiera de un
partido (MAS), el cambio es del pueblo, enfatizó.
Cifró sus esperanzas en que con el voto del "soberano", el MAS
pueda alcanzar los dos tercios en la futura Asamblea Legislativa
Plurinacional, de 166 miembros.