Digno heredero del legado del genial José Raúl Capablanca, el
cubano Leinier Domínguez es hoy el gran paradigma del ajedrez
latinoamericano y líder del ranking continental, reporta Prensa
Latina.
Domínguez nació el 23 de septiembre de 1983 en la localidad de
Güines, unos 52 kilómetros al sur de La Habana, y desde muy pequeño
su padre lo alentó a iniciarse en el mundo de los trebejos.
En 1992 conquistó el campeonato nacional en una categoría donde
compitieron jugadores de 11 y 12 años y meses más tarde ganó el
cetro de los Juegos Escolares Nacionales.
Los éxitos continuaron y el Idolo de Güines no tardó en alcanzar
el título de Maestro Internacional con 14 años y 241 días, el más
joven de la historia del ajedrez cubano.
Apenas un quinceañero, ya tenía en su poder una media norma de
Gran Maestro (GM) y logró el pergamino de forma definitiva en el
Abierto de Linares de 2000, en España.
En el 2002, ganó su primera corona nacional de mayores, las otras
las logró en 2003 y 2006, y sobrepasó la cifra de los dos mil 600
puntos de Elo, el primer jugador cubano en llegar a esa cifra con
menos de dos décadas cumplidas.
Su consagración definitiva llegó en el Campeonato Mundial de
Trípoli, en 2004, al avanzar hasta los cuartos de finales donde cayó
en las partidas rápidas ante el uzbeco Rustam Kasimdzhanov, titular
del orbe en 2004.
Nunca antes otro cubano, después de Capablanca, monarca
planetario de 1921-1927, había estado tan cerca de levantar el cetro
universal.
Domínguez tuvo una temporada 2005 para el olvido, comenzó con dos
mil 661 de Elo y número 41 del orbe, pero jugó muy mal en algunos
torneos y descendió hasta los dos mil 635 y la posición 75.
Sin embargo, logró recuperarse y consiguió el mejor resultado,
hasta ahora, en el Magistral Ciudad de Barcelona en el 2006, donde
ganó la corona con ocho puntos de nueve posibles, por delante del
talentoso GM ucraniano Vassily Ivanchuk y otros ocho fuertes
trebejistas.
En el 2008, finalizó empatado en unidades en el lugar cimero del
fortísimo torneo para Grandes Maestros de Biel, Suiza, pero perdió
el primer premio de la lid al tener un coeficiente de desempate
inferior al de su compañero de puntuación, el GM ruso Evguenni
Aleksev.
Luego participó en el Campeonato de Clubes de España, donde hizo
tres rayas de cinco, y en julio de ese año pasó a ocupar la posición
25 en el ranking mundial con dos mil 708 puntos de Elo.
Con esa cifra se ratificaba como el número uno de Cuba y de
Latinoamérica, y se convertía así en el primer cubano en superar la
barrera de los dos mil 700 puntos de Elo, después de Capablanca.
Ese mismo año, Domínguez escribió una nueva página en la historia
del ajedrez cubano, al conquistar el Mundial de partidas rápidas, en
Almaty, Kazajstán, al terminar invicto con 11.5 puntos, tras lograr
ocho triunfos y siete empates, en un torneo donde actuaron varias de
las principales figuras de este deporte.
El Gran Maestro cubano superó entre otros a los rusos Alexander
Grischuk y Alexander Morozevich, este último segundo en el escalafón
universal.
También derrotó al francés Vlad Tkachev, al israelí Boris Gelfand,
al egipcio Amin Bassem, a la húngara Judith Polgar, al azerí
Shakhriyar Mamediarov y al kazajo Murtas Kazhgaleev.
Las tablas fueron frente al ex campeón del torneo Vassily
Ivanchuk, el indio Krihrian Sasikiran, los rusos Sergey Rublevsky y
Peter Svidler, el azerbaiyano Teimor Radjabov y el estadounidense
Gata Kamsky.
Esta temporada puede calificarse como la más exigente en el
escenario competitivo internacional para Domínguez, quien ocupó el
sexto puesto en el torneo holandés de Wijk aan Zee, uno de los
cuatro Gran Slam del año, y el quinto en el supercertamen de M-Tel
Master, en Bulgaria.
Además se convirtió en el segundo jugador de América Latina en
participar en el fortísimo torneo de Linares, en España. Ganó el 44
Torneo Internacional José Raúl Capablanca in Memorian y finalizó
invicto en el primer tablero cubano durante el Panamericano por
equipos de Mendes, Brasil.
Acudió al mundial de partidas rápidas de Khanty-Mansiysk (Rusia)
en defensa de su título, pero en esta culminó en el lugar 13 con 20
unidades, como resultado de 14 victorias, 12 tablas y 16 derrotas.
Un revés por tiempo en la cuarta y última partida rápida de la
segunda ronda decidió el match en favor del italiano Fabiano Caruana,
por lo que Domínguez, ubicado en la decimoquinta posición del
ranking de la justa, regresó a La Habana con siete puntos menos en
su coeficiente Elo actual de dos mil 719 unidades.