La provincia de Pinar del Río reportó hasta el dos de diciembre
la menor tasa de mortalidad infantil de su historia, al registrar
3,9 por cada mil nacidos vivos.
En ese período también el territorio contaba siete mil 598
nacimientos, con una tendencia al crecimiento mantenido en los dos
últimos años, mientras no hubo que lamentar muertes maternas, según
publica hoy el periódico provincial Guerrillero.
El indicador de fallecidos menores de un año contrasta
significativamente con el 2008, cuando se mantenía por esta fecha en
5,6, añade el rotativo.
Los municipios de Candelaria y Guane están en cero al no
producirse muertes en ese grupo etáreo hasta el momento.
Este éxito estuvo avalado por la reorganización lograda en la
atención primaria de salud, además del trabajo realizado en las
instituciones hospitalarias, con énfasis en las áreas de atención a
graves.
Especialmente destacan las terapias intensivas neonatales de los
hospitales Abel Santamaría y Comandante Pinares, la de cuidados
intensivos del hospital pediátrico Pepe Portilla y la número tres
del "Abel Santamaría", para atención a las madres.
La valía de estos resultados cobra mayor significación si se
tiene en cuenta que en la época prerrevolucionaria la provincia
exhibía una alarmante tasa de mortalidad infantil de 60 por cada mil
nacidos vivos, según estadísticas.