La venta de ganado vacuno a personas beneficiadas con el
usufructo de áreas estatales que estaban ociosas e infestadas de
malezas casi se duplicó desde julio, informó la Asociación Nacional
de Agricultores Pequeños (ANAP) en la provincia de Camagüey.
Hasta julio pasado empresas del Ministerio de la Agricultura y
cooperativas de agrarios afiliados a la organización habían
comercializado con ese destino cerca de 12 mil animales, y en este
momento se acerca a los 22 mil, una parte importante para la
agricultura suburbana en fomento en los alrededores de esta urbe.
Aida Díaz, de la dirección de la ANAP en el territorio, señaló
que los vacunos son de diferentes categorías, según su edad, pero
mayormente añojos de 12 a 18 meses o novillas (más de 12 meses)
gestadas.
De acuerdo con los pronósticos, en el 2010 estos nuevos
productores venderán a la empresa Lácteos Camagüey unos cinco
millones de litros de leche para su distribución subsidiada entre la
población que la recibe normada, y a centros hospitalarios y
círculos infantiles.
Los añojos son para la ceba intensiva, que el ganadero
comercializa con el Estado para su sacrificio al menos con 450
kilogramos (casi mil libras) de peso.
Enrique Soto, quien empezó hace un año a explotar en usufructo
13,4 hectáreas (una caballería), adquirió con un crédito bancario un
rebaño de 20 añojos.
Espero terminar su engorde en marzo del 2010, y comprar otro
lote, dijo a la AIN, y agregó que ya cuenta con una superficie con
hierba King grass y fomentará una más con caña de azúcar para
dársela a los animales como forraje y acelerar la ceba.
Añadió que los vacunos ahora aumentan en su peso como promedio
790 gramos diariamente, y se alimentan con mucha biomasa y un poco
de pienso.
De las hectáreas dadas en usufructo en Camagüey desde fines del
2008, cerca de 94 mil se destinan a la ganadería vacuna por seis mil
700 productores.