Con una jornada dedicada a la climatología, en la que
intervendrán expertos de Cuba, Brasil, España, México y Colombia,
finaliza hoy en esta capital el V Congreso Nacional de Meteorología.
Otro importante tema a tratar en esta última sesión es el de la
meteorología marina, donde se hablará de inundaciones por
penetraciones del mar y sus consecuencias.
La víspera, fue dedicada al análisis de la temporada ciclónica
2009, la que según los especialistas que intervinieron fue poco
activa, al registrar nueve tormentas tropicales, de las cuales solo
tres alcanzaron categoría de huracán.
Condiciones hostiles en la atmósfera, así como la poca humedad en
las capas medias, fueron factores que impidieron el desarrollo de
sistemas, aseguraron meteorólogos.
De hecho la mayoría de los ciclones formados mostraron un patrón
nuboso desorganizado, con centros muy mal definidos.
La presencia del fenómeno El Niño, presente en gran parte de la
temporada, pudiera también haber influido, aún cuando en este
sentido no hay un consenso general entre los expertos.
En otro momento de la jornada, el doctor en ciencias Eugenio
Mojeno, del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología de
Cuba, se refirió a la influencia de nubes de polvo del Sahara en el
clima de la región y su implicación en la salud humana.
Destacó que estas nubes de polvo condicionan el tiempo de las
áreas afectadas, al provocar un marcado deterioro de la calidad del
aire y perturbar los ecosistemas marítimos y terrestres.
Este polvo está conformado por una alta concentración de
partículas y compuestos biológicos, como hongos, virus, bacterias,
compuestos fecales, polen, metales pesados, por lo que representan
una seria amenaza a la salud, aseveró.
El aumento en un 17 por ciento de los casos de asma en el Caribe
en los últimos años se adjudica a la alta periodicidad de la
presencia de esas nubes, manifestó Mojeno.