Tributo a tanto heroísmo

Alberto Núñez Betancourt
alberto.enb@granma.cip.cu

Las palabras del General del Ejército Raúl Castro Ruz: " De Angola nos llevaremos la entrañable amistad que nos une a esa heroica nación y el agradecimiento de su pueblo y los restos mortales de nuestros queridos hermanos caídos en el cumplimiento del deber", fueron realidad aquel diciembre hace 20 años cuando el pueblo cubano, en gesto de admiración y respeto, dio sepultura en panteones acondicionados a lo largo del país a los más de 2 000 internacionalistas muertos en otras tierras del mundo, fundamentalmente África.

Fidel y Dos Santos rindieron la última guardia de honor.

La Operación Tributo estaba en marcha. Entre el 27 de noviembre y el 4 de diciembre del 1989 se produjo el traslado de los restos de los combatientes procedentes de disímiles parajes. Cuba acogía en su seno a esos buenos martianos de rostros inolvidables que entendieron la Patria como la humanidad.

Una vez más especialistas del Instituto de Medicina Legal hacían su labor anónima en la comprobación y preparación de cada osamenta y cadáver.

Foto: Liborio NovalEn El Cacahual el pueblo rindió tributo a los hermanos caídos en el cumplimiento de misiones internacionalistas.

Para el homenaje póstumo en los municipios de residencia de los mártires, el Consejo de Estado decretó Duelo Nacional desde las seis de la tarde del 6 de diciembre hasta las 12 p.m. del día 7. Y el pueblo respondió con grandeza en ese sentido momento.

Jornada para el recuento de una epopeya que sumó a millones, porque como se ha dicho tantas veces, nunca los más de 400 000 internacionalistas cubanos en diversas partes estuvieron solos en las trincheras y en sus puestos.

Tarde de compromiso aquella del 7 de diciembre de 1989 en El Cacahual. El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz señalaba el enorme simbolismo de la fecha y el lugar escogidos para la ceremonia nacional de despedida de duelo a nuestros combatientes internacionalistas. De África, región donde mayormente se desarrolló nuestra solidaridad en los tres primeros decenios de la Revolución, vinieron los antepasados del Titán de Bronce, recordaba.

Presente en el tributo, el presidente angolano José Eduardo Dos Santos recorrió el recinto mortuorio junto al líder de la Revolución, y ambos rindieron la última guardia de honor ante los restos de 16 mártires internacionalistas en representación de todos.

Poco después, al valorar la importancia de nuestra presencia en el continente africano para poner fin al oprobioso régimen del apartheid, Dos Santos afirmaba que Cuba podía sentirse orgullosa de sus heroicos combatientes que con su acción internacionalista contribuyeron no solo a salvar la integridad territorial y la soberanía de Angola, sino también a la derrota del último bastión del colonialismo en África.

Tanto altruismo será paradigma eterno para las presentes y futuras generaciones de cubanos y los revolucionarios del mundo.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas | Especiales |

SubirSubir