TEGUCIGALPA, 4 de diciembre (PL) — El presidente constitucional
de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó hoy que la consolidación de la
dictadura en su país conducirá a un creciente empobrecimiento de la
población.
En un mensaje al pueblo, difundido este viernes, el estadista
exhortó también a proseguir la lucha pacífica hasta lograr la
derrota del régimen golpista y los cambios que necesita el país para
alcanzar la justicia.
Llamo al pueblo hondureño a no parar la lucha contra la dictadura
que nos ha quitado la libertad y hoy nos quiere quitar la vida,
subrayó.
Zelaya, quien se encuentra desde el pasado 21 de septiembre en la
embajada de Brasil tras su regreso clandestino a Tegucigalpa,
reiteró su rechazo a los comicios del pasado domingo y sus
resultados.
El Presidente electo por el fraude no goza de legitimidad porque
surge de la violación a la ley, utilizando el timo electoral,
apuntó.
Censuró la asociación del Partido Nacional, del candidato
presidencial ganador de las elecciones, el empresario Porfirio Lobo,
con el golpe de estado y el jefe del régimen de facto, Roberto
Micheletti.
Esa alianza nos manda un mensaje claro que vienen los tiempos de
la pena de muerte y del puño fuerte para Honduras, señaló.
Seguramente sin ningún pudor van a oprimir al pueblo con mas
impuestos, devaluando la moneda, subirá el costo de vida, de los
bienes y servicios en favor de la clase dominante, agregó.
Aseguró que las fuerzas gobernantes reducirán el poder
adquisitivo de los salarios y harán sufrir a la población los altos
intereses del sistema bancario.
Ratifico que el desarrollo del país, podremos lograrlo cuando
rompamos las cadenas que nos oprimen y a los que nos han robado la
democracia advirtió.
En su mensaje, difundido por el sitio en Internet voselsoberano,
Zelaya condenó también la postura de los diputados que el pasado
miércoles reiteraron su apoyo a la asonada militar del 28 de junio
pasado.
Ese día la mayoría de los legisladores ratificó la destitución
del estadista, acordada inicialmente pocas horas después del golpe
de las fuerzas armadas.
Los diputados que están al servicio de las clases dominantes, con
esta decisión, condenan a Honduras a seguir viviendo en la
ilegalidad y por ende, afectando las grandes mayorías del pueblo,
señaló.