WASHINGTON, 3 de diciembre.— La guerra de Afganistán, donde el
presidente estadounidense, Barack Obama, quiere acometer una
escalada militar para incrementar en 30 000 los 68 000 soldados
desplazados en la actualidad, ha costado a Estados Unidos en ocho
años unos 150 000 millones de dólares, indicó hoy EFE.
Desde el comienzo de la campaña afgana, en octubre del 2001, han
muerto en ese país 918 soldados norteamericanos, de ellos 660 en
combate, y otros 5 600 han sufrido heridas.
Por si fuera poco, Peter Orszag, jefe de la Oficina de
Presupuesto y Administración de ese país, calcula que cada soldado
en campaña cuesta aproximadamente un millón de dólares por año.
A pesar de estas cifras aterradoras AFP señaló que Obama hizo un
llamado a los aliados de Estados Unidos en la OTAN a colaborar con
el envío de nuevas tropas a la nación centroasiática: "Debemos
unirnos para acabar con esta guerra de manera exitosa", sentenció.
Obama justificó su decisión alegando que los nuevos efectivos
permitirán "acelerar la transferencia de responsabilidad a las
fuerzas afganas" y comenzar el proceso de retirada de las fuerzas
estadounidenses de Afganistán en julio del 2011.
Mientras, aumentan las protestas populares iniciadas la víspera
contra la decisión del gobierno estadounidense de reforzar las
tropas en Afganistán, que se extendieron a numerosas ciudades del
país, tales como Detroit, Nueva Jersey, Trenton, New Brunswick,
Princeton, Atlantic City, Teaneck, Hackettstown y Newton, apunta PL.