Así nació el sobrenombre de Keko (Sánder Fernández Cervantes),
quien sin fama y poca gloria es el líder goleador, con 13 dianas,
del actual campeonato nacional de fútbol, primera categoría.
Tanto hablaban de él, tanta la expectación, que lo oí y nunca
olvidaré sus proféticas palabras: "Ve mañana a Morón, que voy a
anotar el gol número 13". A los 55 minutos ya había cumplido su
palabra.
Segundos después, Reemberto Piedra, uno de los emblemáticos
balompedistas avileños de todos los tiempos, me susurró: "Ese
muchacho va a dar mucho de qué hablar. Tiene 22 años de edad".
Y Keko, en su posición de volante, se desbordaba por un lado y
otro. La cancha le quedaba pequeña cuando le imprimía velocidad a
sus piernas. Atrás un rival, otro y otro. Salvando la distancia y el
nivel, me hizo recordar al Kafú brasileño, jugador casi imposible de
frenar.
Ya no es un sueño lejano. Quiere estar pronto en la selección
nacional cubana, al lado de su hermano Reysánder, uno de sus ídolos
y ejemplos, junto al pelao Alaín Cervantes.
"Es voluntarioso, domina bien el balón y le pega con ambas
piernas", explicó Raúl González Triana, director técnico del once
avileño, líder del grupo C, con 34 puntos, resultado de 14 jornadas
consecutivas sin perder y solo dos derrotas. "Tiene olfato de gol",
concluyó el también DT de la selección nacional.
Es una verdad irrefutable la sentencia del preparador. Algunos
ejemplos ilustran: En dos partidos le encajó cuatro dianas a Pinar
del Río, conjunto con garra y tradición; y en un juego perforó tres
veces la valla del conjunto de Granma.
"Pudiera tener más goles, pero he fallado algunos delante de la
portería rival. En esta temporada quiero llegar a los 18, o un poco
más allá. Me siento en excelente forma y me preparé muy bien",
expresa este andarín, que siempre anda en movimiento dentro del
perímetro de juego.
Una patada, un empujón, una zancadilla y, sobre ellos, va Keko;
veloz, seguro, como para demostrar con inteligencia que sus piernas
no se doblan ni flaquean.