A 30 años de su asesinato en la ciudad norteamericana de New
Jersey, los cubanos recordaron a Eulalio Negrín, un luchador por la
normalización de las relaciones entre Estados Unidos y la isla
caribeña, reporta Prensa Latina.
En un acto efectuado en la sede del Instituto Cubano de Amistad
con los Pueblos (ICAP) en esta capital, Margarita Alfonso Abraham,
delegada del ente en la occidental provincia de Matanzas, tierra
natal de Negrín, explicó que los autores de este bochornoso crimen
fueron grupos contrarrevolucionarios.
Estas organizaciones, -agregó- estaban opuestas al diálogo entre
Washington y La Habana, la reunificación familiar y la normalización
de las relaciones entre la emigración y la nación caribeña.
El hecho de sangre lo cometió Pedro Crispín, socio del conocido
terrorista internacional Luis Posada Carriles, y ambos, -puntualizó-
andan hoy libres por las calles de Miami.
Posada Carriles cuenta en su expediente criminal con la explosión
en pleno vuelo de una nave de Cubana de Aviación en 1976 frente a
las costas de Barbados, donde murieron 73 civiles inocentes.
Eulalio Negrín fundó el Comité de Emergencia de Refugiados
Cubanos y el Programa Cubano de New Jersey, con el objetivo de
luchar contra la guerra económica, financiera y comercial contra la
isla y lograr un cambio de postura del gobierno norteamericano
respecto a la mayor de las Antillas.
El ICAP también condenó el doble rasero de la política contra el
terrorismo que implementa la administración estadounidense, la cual
mantiene confinado desde 1998 a cinco antiterroristas cubanos.
Fernando González,
Ramón Labañino,
Antonio Guerrero,
Gerardo Hernández y
René González cumplen severas condenas por informar sobre
planes de acciones violentas contra Cuba fraguados por grupos
terroristas basados en territorio estadounidense.