Campaña de siembra de frío

Ningún cultivo queda atrás

Juan Varela Pérez
juan.pvp@granma.cip.cu

La siembra de viandas, granos y hortalizas tuvo buen comienzo en la llamada campaña de frío al rebasar cada una los compromisos para septiembre y octubre.

 Foto: Jorge Luis GonzálezLas áreas que han sido sembradas necesitan una especial atención hasta el instante mismo de la cosecha.

Al terminar el pasado mes el país acumulaba en viandas más de 41 000 hectáreas, cifra muy superior al programa de la etapa. Aunque hay presencia de otros cultivos el grueso corresponde a boniato, plátano, yuca y malanga, informó a Granma Gilberto Díaz, director de Cultivos Varios del Ministerio de la Agricultura.

La papa, uno de los renglones básicos, se realiza en grande en noviembre y diciembre, tras recibirse las semillas de importación que cubren la casi totalidad de las 10 065 hectáreas destinadas al tubérculo.

La llegada en tiempo de las semillas —adquiridas a un precio muy elevado en el mercado internacional— crea condiciones técnicas y organizativas para terminar la campaña antes del 31 de diciembre. Esto da la posibilidad de cosechar la papa en su mejor periodo. Los primeros campos comenzarán a recolectarse a finales de febrero en las 253 hectáreas en las que se utilizó semilla nacional.

Dada la estrategia del país, la papa disminuye en más de 2 600 hectáreas y la batalla fundamental se concentrará en obtener rendimientos cuyo referente y medición sea superar o acercarse a las 22 toneladas, promedio por hectárea de la campaña anterior. La aspiración es que el comportamiento sea parejo en las siete provincias encargadas de esa producción. Es la única manera de compensar en parte la costosa inversión en divisas, que el estado destina para garantizar los insumos imprescindibles en un renglón exigente y delicado.

Los especialistas califican de favorable el rendimiento-promedio dadas nuestras condiciones naturales y las alteraciones climáticas que, en no pocas ocasiones, dejan pérdidas significativas.

No obstante consideran que aún existen reservas "escondidas" y no aprovechadas al violarse la disciplina técnica. El rigor se inicia al prepararse y alistarse los suelos y termina con el manejo cuidadoso durante la cosecha y la calidad de esta.

La siembra de papa, que ahora excluye al municipio especial Isla de la Juventud, tiene en La Habana su baluarte principal con más de 4 500 hectáreas. Después aparecen Matanzas, Ciego de Ávila, Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritius y Pinar del Río.

Para los granos también fueron oportunos los meses de septiembre y octubre al sumar, entre todos, más de 40 000 hectáreas que superan el plan del periodo. El frijol, con 22 251, demostró que las perspectivas de crecer prometen dado el ambiente laboral que se observa en la base. La aplicación de diferentes medidas estimulan la recuperación de un cultivo que hoy se diversifica y amplía.

Por las características de Cuba este es uno de los productos agrícolas que deben incrementarse hasta cubrir el frijol comprado en el exterior a un precio también muy caro. Posee una ventaja: puede intercalarse con otras plantaciones.

Después del frijol la preferencia la tuvo el maíz con 18 275 hectáreas, otro grano del cual se espera mucho más en los próximos años.

Las hortalizas, como siempre, transitan su momento. El peso mayor de las 39 261 hectáreas sembradas en septiembre y octubre lo ocupan el tomate, la cebolla, el ajo y la calabaza, con registros por encima del que debieron alcanzar en esa etapa.

Los resultados finales de lo sembrado y los volúmenes que se acopien —algunos muy sensibles—dependerán, ante todo, de la situación del clima, la atención fitosanitaria y lo fundamental: el trabajo del hombre.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas | Especiales |

SubirSubir