.— El gobierno boliviano
mira a Irán, China y Japón como potenciales compradores, tras
concretar exportaciones de textiles y manufacturas a Venezuela,
Brasil y Argentina por más de 170 millones de dólares.
Según el viceministro de Exportaciones y Comercio Interno,
Huáscar Ajata, citado hoy por el diario Cambio, se aprovechó la
visita de ayer a Bolivia del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad,
con el propósito de cumplir una fase de exploración en Medio
Oriente, con el que actualmente se tiene muy poca relación
comercial.
Explicó que si bien la nación persa cuenta con una fuerte
industria textilera, sobre todo de algodón, representa un mercado
muy interesante para los pelos finos y las lanas, pues tienen un
periodo de invierno muy duro que deben combatir con abrigos.
Para competir en ese mercado tenemos la lana de alpaca, vicuña y
llama, manifestó el viceministro.
Ajata señaló que en una primera fase se desarrollará la capacidad
productiva del país y en la segunda la parte comercial.
Recordó que el pasado año, en el marco de la Alianza Bolivariana
para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), se efectuó una feria en
Irán, a donde se abrió la posibilidad de exportar frutos secos y
derivados de la soya.
Lo fundamental para el país es trabajar en el marco del ALBA,
afirmó Ajata, aunque aclaró que ello no implica llegar a acuerdos
comerciales de manera bilateral.
Para la autoridad, todo lo que significa exportaciones repercute
de manera directa en la generación de empleos, pues sólo en el caso
de las ventas a Venezuela representó la creación de 18 mil nuevos
puestos.
En ese sentido, subrayó que el gobierno boliviano cumple una
agenda de coordinación con el sector productor, con el fin de abrir
nuevos mercados para las empresas nacionales.