LONDRES, 24 de
noviembre.— La comisión investigadora sobre la participación de Gran
Bretaña en la guerra de Iraq, comenzó este martes su primer día de
audiencia pública en el londinense centro de conferencias Queen
Elizabeth II, proceso definido por su presidente, John Chilcot, como
"apolítico e independiente", aunque sus miembros fueron nombrados
por el Gobierno, destacó AFP.
La comisión debe examinar las circunstancias que, a partir del
2001, condujeron a la participación británica en la guerra de Iraq
en marzo del 2003, así como el rol de los británicos en ese país
hasta la retirada de sus fuerzas armadas en julio pasado.
Las pesquisas, que durarán varios meses, analizarán también el
desempeño de funcionarios y ex espías de ese país durante el periodo
2001-2009, cuentan entre sus testigos claves con el ex primer
ministro británico, Anthony Blair, y al entonces canciller Jack
Straw, actual jefe de la cartera de Justicia.
Otros deponentes que han sido llamados a prestar declaración son
el ex asesor legal del Foreign Office, Michael Wood; el antiguo
embajador británico ante la ONU, Jeremy Greenstock; el que fuera
asesor de política exterior de Blair, David Manning; y el ex jefe
del Estado de la Defensa, el almirante Lord Boyce. De los servicios
de espionaje M-I6, serán interrogados su ex director en el 2001 John
Scarlett y su sucesor, John Sawers.
Las conclusiones de la investigación están previstas para después
de las elecciones generales de junio próximo.
Por su parte, las autoridades británicas postulaban que iniciar
una causa de envergadura sobre esto no era factible hasta que la
mayoría de las tropas británicas abandonara Iraq, indicó la BBC.
Mientras, en las afueras del Queen Elizabeth II, miembros de la
coalición pacifista Parad la Guerra se manifestaron portando
máscaras de Blair y dinero manchado de rojo representando sangre.