Tres años después, Camagüey retornó a la cima del Torneo Nacional
de Boxeo por equipos: invicto, en casa y contra todos los
pronósticos.
En
el auditorio agramontino Iván Hidalgo Funes, la escuadra anfitriona
no dio cuartel a sus rivales en la hexagonal final del certamen y
terminó ciñéndose la corona con excelente balance de 39-16 en sus
peleas y un cómputo global de 277 puntos, 52 más que en la edición
anterior, cuando finalizó en el cuarto lugar.
Tan eficaz fue su desempeño que la afición local pudo celebrar su
triunfo aún antes del último cartel contra el sotanero Villa Clara
(157), al que igual subyugó por 56-27 (8-3 combates), con el quinto
éxito personal de Yorman Rodríguez (51 kg), quien entró al cuadro de
honor de la justa como el Más Combativo, al cuajar un total de nueve
triunfos —contando la fase previa—, secundado por los hermanos
Yudiel (75) y Yusiel (91) Nápoles, con ocho.
Otros dos púgiles que alcanzaron el quinteto de sonrisas en el
segmento conclusivo fueron el titular del patio Arisnoide Despaigne
(75) y Jorge Luis Mustelier (54) —elegido el Más Técnico—, quienes,
sin embargo, no pudieron aupar a Santiago de Cuba (227) más allá del
tercer sitial que había obtenido el año pasado.
En la fecha del adiós, los indómitos derrotaron a Pinar del Río
por 56-31 (8-3), apoyados también en las buenas actuaciones del
submonarca olímpico Carlos Banteur (69) y el bronce mundial José
Larduet (ahora en los 91), mientras Guantánamo (243) reeditó su
subliderato al batir 53-34 (7-4) al ex campeón Ciudad de La Habana
(208), ahora cuarto.
Por el conjunto del Guaso, Aurelio Fuentes (54), Iván Oñate (60)
y Giorkis Barrientos (81) consumaron sus cuartas presentaciones sin
fracaso y el monarca nacional Marcos Forestal (51) superó nuevamente
al mundialista y bronce olímpico Yampier Hernández.