Solidez en su sistema de trabajo, integración y creatividad en el
desarrollo de los subprogramas de cultivos, permite a los
santiagueros fortalecer de manera sostenida la agricultura urbana.
Adolfo Rodríguez, jefe del Grupo Nacional de la Agricultura
urbana y suburbana, declaró, en Santiago de Cuba, que el momento
actual exige menos trámites y más resultados en la producción en
beneficio de la población cubana.
Además precisó que debe existir mucho rigor a la hora de declarar
fincas listas e insistió en la importancia de organizar mejor los
puntos de compra y venta, garantizar una adecuada higiene en esos
establecimientos y no ubicarlos tan alejados de los proveedores de
productos.
En la provincia de Santiago de Cuba se observa un resurgir
productivo en la cosecha de hortalizas y vegetales, en especial la
lechuga que por tradición tiene mucha demanda en la población, sobre
todo a fines de año.
Como un importante señalamiento el territorio debe buscar vías
para desarrollar los frutales sin descuidar el trabajo con los
vegetales, según trascendió en el Plenario Nacional de Agricultura
urbana, dada la imperiosa necesidad del rescate de variedades de
frutas como alimento sano y muy nutritivo.
En este sentido, Rodríguez señaló que Santiago de Cuba tiene la
posibilidad de incrementar sus rendimientos en la producción de
mango y guayaba, e incorporar algunas frutas que apenas se
comercializan como la lima, marañón, ciruela china, tamarindo y
otras.
Lázaro Expósito, miembro del Comité Central del Partido Comunista
de Cuba y primer Secretario en la provincia, habló de impulsar la
permacultura, consistente en la siembra de hortalizas y vegetales en
placas, patios y azoteas de edificios o casas, para así aprovechar
cada pedacito disponible.
Hasta el momento en la evaluación nacional Santiago de Cuba va de
puntera, seguida por Matanzas y Sancti Spiritus.