.— El Partido Socialista
Unido de Venezuela (PSUV) reiteró que la nación venezolana y
Latinoamérica perciben la amenaza por las siete bases militares de
Estados Unidos en Colombia.
De acuerdo con el dirigente socialista Rodrigo Cabezas, Venezuela
y Latinoamérica se sienten amenazadas por la presencia militar
sobredimensionada de la potencia norteña en el país vecino.
Cabezas respaldó la denuncia del presidente Hugo Chávez,
acompañado de la mayoría de los gobiernos de Suramérica, sobre el
peligro que representa para la soberanía de los pueblos
latinoamericanos la presencia norteamericana en Colombia.
A su juicio, el objetivo del gobierno estadounidense es aumentar
una mayor capacidad de transporte y movilidad para reforzar la
vigilancia en Suramérica.
En tal sentido, añadió, "nos parece absolutamente antipatriota y
desenfocada la actuación y las opiniones que en estos días ha dado
la oposición venezolana. Estos señores parecieran que declararan
desde otro país y no fueran venezolanos".
Venezuela no agrede a nadie, subrayó Cabezas, quien aseguró que
los problemas que existen en los estados fronterizos Zulia y Táchira
son originados por el conflicto social-histórico, generado desde
hace muchos años en Colombia.
Denunció que los sembradíos de drogas, los narcotraficantes, los
desmovilizados paramilitares están en Colombia, y de estos algunos
están infiltrados aquí.
Venezuela es una víctima de los gravísimos problemas sociales,
políticos y militares de Colombia, remarcó.
En este contexto, el ministro del Interior, Tareck El Aissami,
informó el sábado último sobre el arresto de la jefa paramilitar
colombiana Magaly Moreno, persona de confianza de Luis Osorio, ex
fiscal general de Colombia.
Durante una rueda de prensa, El Aissami explicó que una jefa
paramilitar mantuviera vínculos con Osorio, actual embajador de
Colombia en México, da cuenta de la descomposición institucional y
moral del gobierno de Álvaro Uribe.
El pasado 30 de octubre, Bogotá y Washington firmaron un acuerdo
que le permite a Estados Unidos instalar siete bases militares en
suelo neogranadino.
Según el documento suscrito, se autoriza la presencia en el país
vecino de al menos 800 militares estadounidenses y 600 civiles
contratistas de la administración norteamericana que tendrán
inmunidad y no se subordinarán a las leyes colombianas.
El gobierno venezolano inició el 28 de julio último el
congelamiento de las relaciones económicas con Colombia, como
respuesta a la amenaza que representa para Venezuela y la región el
referido convenio colombo-estadounidense.
Frente a la amenaza bélica que representan esos enclaves en la
nación fronteriza, Chávez propuso el 7 de agosto pasado la formación
de bases de paz, al intervenir en un encuentro realizado aquí con
representantes de la organización Colombianos y Colombianas por la
Paz.