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La muerte de cuatro soldados estadounidenses de la OTAN en atentados
y un combate eleva hoy a 847 los fallecidos de esa nacionalidad
desde que invadieron Afganistán en octubre del 2001.
También, con estas cuatro bajas mortales ascienden a 297 el
número de militares del Pentágono caídos en el 2009, el año más
mortífero en los ocho de ocupación de esta nación islámica
centroasiática.
En total, las víctimas fatales de los expedicionarios de Estados
Unidos y la OTAN sumaron 481 a partir de enero del actual, de
acuerdo con el portal Internet especializado www.icasualties.org.
Esa cifra registró 295 soldados extranjeros en 2008.
Según portavoces de la Fuerza Internacional de Asistencia a la
Seguridad (ISAF), comandada por la OTAN, tres soldados
estadounidenses murieron el domingo por la explosión de un artefacto
dinamitero en el territorio sureño.
El otro perdió la vida el lunes durante un ataque de la
insurgencia afgana.
Ese comunicado militar omite los nombres de los muertos y los
lugares donde se desarrollaron esas acciones.
Este país es escenario de un incremento de las acciones
combativas de la insurrección afgana, pese a la presencia de 110 mil
soldados ocupantes extranjeros, de los cuales unos 68 mil son
estadounidenses. Otras fuentes reportaron que al menos cinco
miembros de las fuerzas de control de fronteras perdieron la vida
después de que una bomba estallara al paso de su vehículo en la
conflictiva provincia sureña de Kandahar.
El Ministerio afgano del Interior precisó a medios informativos
que dichos agentes viajaban a bordo de una furgoneta cuando fueron
atacados en el distrito de Spin Boldak.