Los sudamericanos, plata en los Juegos Olímpicos de Beijing’08 y
oro en la pasada Liga Mundial, estaban invictos en cuatro salidas a
la cancha y en la fecha del cierre eran favoritos para superar a los
japoneses, quienes al igual que los antillanos archivaban tres
victorias y un revés. Los nuestros se medirían con el sotanero Irán
(1-3), mientras Polonia iba contra Egipto.
Polonia e Irán quedaron descartados de las preseas desde la
cuarta fecha, porque para aspirar a ellas Cuba debía haber perdido
ante los anfitriones de la lid y uno de aquellos dos haberse
impuesto en el choque entre ambos, ganado por los polacos 3-1(25-23,
18-25, 28-26, 25-23), quienes llegaron precedidos por su destacado
primer lugar en el campeonato europeo, pero defraudaron. En el otro
desafío, Brasil dispuso de Egipto, 3-0 (25-21, 25-22, 25-22).
Los alumnos de Orlando Samuels batieron a Japón 3-0 (25-19,
25-20, 25-22) y ratificaron su buen desempeño, guiado una vez más
por el capitán Robertlandy Simón, dueño de 16 puntos. El joven ha
mostrado un rendimiento estable desde el inicio (ha marcado más que
el atacador opuesto, quien debe liderar ese aspecto), al conseguir
11 tantos frente a Brasil, 21 contra Polonia, 18 de cara a Egipto en
partido ganado 3-2 el sábado, y 16 ante Japón, para ubicarse cuarto
entre los mejores anotadores, encabezados por el nipón Kunihiro
Shimizu (78), un hombre que jugó contra Cuba este año en la Liga
Mundial.