Un nuevo reclamo de Cuba para que Estados Unidos actúe sobre
elementos terroristas que operan desde ese país contra la isla
circula como documento de Naciones Unidas.
El pedido también exige la liberación de cinco luchadores
antiterroristas cubanos presos en cárceles norteamericanas desde
1998.
Ambas demandas están contenidas en una carta fechada el 11 de
noviembre pasado y enviada al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon,
por el representante permanente de Cuba ante la organización
mundial, Pedro Núñez Mosquera.
Copias de la misiva también fueron remitidas al presidente de la
Asamblea General, Alí Treki, y al titular del comité contra el
terrorismo del Consejo de Seguridad, Ranko Vilovic.
El texto denuncia la reciente excarcelación en Estados Unidos del
terrorista Santiago Álvarez Fernández-Magriñá, sentenciado por
poseer un alijo ilegal de armas para acciones contra Cuba.
Ese criminal también fue responsable del ingreso ilegal a
territorio norteamericano en 2005 del conocido terrorista Luis
Posada Carriles, autor confeso de atentados y ataques contra la isla
antillana.
Entre sus numerosas acciones armadas está la voladura en pleno
vuelo de un avión civil cubano que causó la muerte a 73 personas y
varios atentados a instalaciones turísticas de La Habana en 1997.
También participó en decenas de planes financiados por el
gobierno estadounidense para eliminar físicamente al líder de
Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, precisa la carta distribuida en
la ONU.
La comunicación del embajador cubano explica con amplitud de
datos y detalles el historial terrorista de Posada Carriles y
Álvarez Fernández-Magriñá.
Cuba desea recordar que durante medio siglo, sucesivos gobiernos
de Estados Unidos han organizado, alentado y permitido, la
realización de numerosas acciones terroristas contra Cuba, de las
que también han sido víctimas ciudadanos de otros países, apunta la
misiva.
Al respecto, señala que esos ataques han causado tres mil 478
muertos y dos mil 99 incapacitados, así como pérdidas materiales que
ascienden a miles de millones de dólares.
Sostiene que si la nueva administración de la Casa Blanca desea
demostrar su compromiso con la lucha antiterrorista, tiene ahora la
oportunidad de actuar con firmeza y sin dobles raseros contra los
grupos terroristas e individuos que agreden a Cuba desde territorio
estadounidense.
Y también tiene la oportunidad de hacer justicia y liberar sin
más demora a los cinco luchadores antiterroristas cubanos que
mantiene como presos políticos desde hace más de 10 años en cárceles
de alta seguridad, apunta.
Subraya que esos cinco hombres sólo trataban de obtener
información sobre los grupos terroristas ubicados en Miami para
prevenir sus actos violentos y salvar vidas de ciudadanos cubanos y
norteamericanos.
La carta afirma que Washington debe probar que es capaz de poner
a un lado mezquinos intereses de pequeños grupos anticubanos y
defender los de su pueblo y de la comunidad internacional.
Está en sus manos (de Estados Unidos) dejar de utilizar el tema
del terrorismo con objetivos políticos y poner fin a la injusta e
infundada inclusión de Cuba en la lista de países que supuestamente
auspician el terrorismo, concluye la misiva del representante de
Cuba.