.— El ministro boliviano de Obras
Públicas, Walter Delgadillo, resaltó hoy aquí el valor de la
integración y la solidaridad entre la izquierda regional para asumir
el reto de construir sociedades justas y armónicas con la
naturaleza.
De acuerdo con el funcionario, los pueblos latinoamericanos
enfrentan en la actualidad un complejo escenario que demanda
respuestas coordinadas.
Nos parece que ese es el camino para garantizar un futuro
diferente, por el cual comenzamos a transitar varios países, señaló
en declaraciones exclusivas a Prensa Latina.
Delgadillo encabezó la delegación de la nación andina al
encuentro de partidos de izquierda organizado jueves y viernes en
Caracas, donde delegados de 45 agrupaciones políticas de los cinco
continentes debatieron sobre la construcción del socialismo y la
amenaza militar representada por Estados Unidos.
Bolivia es un ejemplo de cuánto podemos avanzar unidos, porque
hemos contado con el apoyo de Cuba y Venezuela en salud, educación e
infraestructura, precisó.
Según el miembro del gobernante Movimiento al Socialismo, una de
las propuestas promovidas por su país en el foro es la inclusión
indígena y el respeto al medio ambiente en los proyectos políticos y
económicos de los procesos de cambio de la región.
Respecto a la instalación de siete bases militares
estadounidenses en Colombia y al auge de la subversión interna en
naciones como Venezuela, Bolivia y Ecuador, Delgadillo las consideró
una respuesta a los movimientos populares que han tomado el poder.
Los marginados de siempre han llegado al poder y eso incomoda a
las oligarquías y a los grandes intereses norteamericanos, advirtió.
Para el dirigente, la prioridad de la izquierda latinoamericana
deber ser integrarse para responder a la amenaza, en particular la
de los enclaves de Washington en suelo neogranadino.
Mientras tengamos bases militares no habrá paz, aseveró a Prensa
Latina.