.— Paraguay albergará la
tercera edición del Festival Mundial del Arpa al que asistirán
artistas de ocho naciones.
La cita se extenderá durante tres días y tendrá como escenario al
capitalino Teatro Municipal.
Durante estas jornadas se realizarán actividades culturales
paralelas y grandes maestros del instrumento impartirán clases
magistrales con acceso libre y gratuito.
Los organizadores del festival decidieron bajar el precio de las
entradas con el objetivo de que más personas tengan acceso a este
singular acontecimiento.
Participarán ocho arpistas de Argentina, Francia, España,
Irlanda, México, Colombia, Estados Unidos, Venezuela y unos 200 del
patio.
El arpa, que pertenece al grupo de los cordófonos, es uno de los
instrumentos musicales más antiguos. Se conocía ya en la antigua
Asiria, en Israel y Egipto, de donde pasó a Grecia.
Fue un instrumento de mucha aceptación durante la Edad Media,
pero en el Renacimiento se abandonó.
A América llegó a través de los españoles y alcanzó tanta
popularidad en Paraguay que se convirtió en el instrumento oficial
de esta nación.
El instrumento que llegó con simples aditamentos en su
construcción fue adaptado a las características del entorno
paraguayo.
Comenzó a fabricarse con maderas americanas y tomó otros rumbos
en su progresivo mejoramiento como la no adaptación de los pedales y
clavijeros mecánicos que facultaban a la clásica para modular en
distintas tonalidades.
Es apreciable su presencia en México, Venezuela, Perú, Chile y
Argentina, pero en esas regiones se usa como instrumento de
acompañamiento.
En Paraguay, en cambio, se utiliza como instrumento base de
conjuntos y su difusión es intensa pues sirve tanto para acompañar
como para tocar por solistas.
Ha tenido brillantes cultores como los Villasboa, padre e hijo;
el famoso misionense José del Rosario Diarte, Conché Ramírez y Taní
Bordón, ambos de Ybycuí; Pedro Rojas (Peru'í) de Acahay y otros.
Uno de los más destacados de la actualidad es Mariano González.