La dirección del equipo de la Isla pensó que era mejor enfrentar
en el principio a los monarcas de la Liga Mundial, con la idea de
poder sorprenderlos en tanto entraban en cancha, y no fue así,
aunque el partido resultó reñido. Además, el propio mentor
sudamericano, Bernardo Rezende ofreció una segunda esperanza a los
cubanos, al afirmar que sus alumnos se habían reunido pocos días
antes de la competencia, pero, en aras de evitar un descalabro, nada
de emplear a novatos, jugó con lo mejor de su repertorio.
Los vencedores dieron toda su confianza a hombres pulidos como
Leandro Vissotto (marcó 18 puntos), Murilo Endres (17), al capitán
Gilberto Godoy (15) y a Lucas Saatkamp (14), con el apoyo de Rodrigo
Santana (9) y Bruno Rezende (5), y cometieron la misma cantidad de
errores que sus adversarios: 33.
La pizarra marcó cartones cerrados de 25-22, 24-26, 25-18, 23-25,
15-10 en las casi dos horas de competencia en el Gimnasio Municipal
Central, de Osaka, ante poco más de 1 500 personas.
Otra vez el jovencito Wilfredo León resultó el abanderado de la
selección antillana al anotar 22 puntos, seguido por el atacador
opuesto Michael Sánchez (14) y el capitán Robertlandy Simón (11).
Como pasador estuvo el zurdo Raydel Hierrezuelo (2), además del
central Osmany Camejo (9), y el auxiliar Yoandry Leal (3), quien
debido a su pobre actuación fue sustituido a partir del tercer
parcial por Henry Bell (7).
Este es un torneo corto, en el cual es preciso comenzar arriba,
característica que no acompaña a los nuestros, por cuanto van
tomando altura en el terreno en la medida que avanzan en el
calendario. La segunda fecha también augura una batalla campal, en
esta ocasión contra Polonia, oro europeo.
Los japoneses dispusieron de los polacos, 3-2 (22-25, 25-15,
21-25, 25-21, 15-10), en tanto Irán superó a Egipto, 3-2 (21-25,
25-20, 25-21, 17-25, 15-10. Hoy, además del choque de los cubanos,
se medirán Brasil-Irán y Japón-Egipto.